Por: Fotos: Nicolás Rapetti

Mañana a las 11 de la mañana las presas harán un ruidazo en las cárceles argentinas. En las asambleas para organizar el paro del #8M, el colectivo Yo no fui visibilizó las violencias que sufren las mujeres dentro de las cárceles. No terminan ahí, cuando recuperan la libertad y comienza el estigma, las persigue el desamparo y la falta de recursos.

“Todas las presas son presas políticas”, dijeron frente a la asamblea y “la gran mayoría de las presas son pobres”. Pidieron medidas concretas para ir a la huelga el #8M: la excarcelación para las mujeres que están detenidas con prisión preventiva por delitos menores; el arresto domiciliario para las mujeres con hijxs menores de 4 años y para las que están presas con hijxs afuera.

Ley 24.660 indica en el artículo 32 que los jueces pueden disponer la prisión domiciliaria a las mujeres embarazadas y a las que tienen hijxs chicxs a su cargo. Pero el cumplimiento queda a la arbitrariedad de lxs jueces. La selectividad del sistema penal se ve con claridad en estos casos, cuando en gran medida se le concede con facilidad la domiciliaria a los genocidas, pero a las mujeres pobres y con hijxs, no. También pidieron que se revisen las causas por homicidios agravados o intentos de homicidio en los que las mujeres están detenidas por defenderse de sus parejas.

#NosotrasParamos por las presas engloba muchos casos. Detrás de cada detenida hay una historia: las que entraron y salieron de institutos de menores, las que no les quedó otra que volver a delinquir y regresaron a la cárcel hasta creer que ése era su lugar, las que están embarazadas y presas, las que crían a sus hijxs tan presxs como ellas, las que vieron cómo los vínculos con el afuera se fueron rompiendo, las que entraron por abortos clandestinos o por abortos espontáneos criminalizados.

Como viene denunciando Otrans, la violencia institucional, las detenciones arbitrarias y las requisas vejatorias en lugares públicos forman parte de la cotidianeidad travesti. El 91% de las mujeres trans y travestis bajo custodia del Servicio Penitenciario Bonaerense está detenido por infracción a la ley de estupefacientes. En el caso de las mujeres trans y travestis migrantes, el 100% está preso por esos delitos. No existe otro grupo social que esté preso en su totalidad bajo la misma calificación. Esto da cuenta del uso de la ley 23.737 como método de criminalización.

El #8M también busca visibilizar a las más ocultas por la violencia machista, privadas no solo de la libertad sino del derecho a la salud, a la intimidad, a la educación, al trabajo; sometidas a la violencia obstétrica y a la falta de salud sexual y reproductiva; a la falta de tratamientos hormonales y de cuidados específicos. Encerradas en lugares sucios, con roedores, plagas, todas hacinadas; sometidas a malos tratos y torturas que nunca son sancionadas.

Mañana durante el paro internacional de mujeres, lesbianas, travestis y trans también estarán presentes las memorias de Luisa Cienfuego, Angie Velázquez, Pamela Macedo Panduro, Damaris Becerra Jurado y Brandy Bardales Sangama.