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La editorial 17 grises reeditó “A tontas y a locas”, una colección de greguerías, postales ensayísticas y crónicas de María Moreno. Este “Breve diccionario machista (Para enderezar el Diccionario Feminista de Victoria Sau)”, es apenas una muestra del bazar barroco por el que transita el feminismo de la Moreno. Prologó Paula Puebla.

Amazonas: feministas arcaicas. Vivían en comunidades sospechosamente sexistas a orillas del mar Caspio, en Libia, o en Escitia. Se amputaban un seno para señalar en su cuerpo su odio a la maternidad y para andar más cómodas con el arco y las flechas ya que se habían obligado a sí mismas a procurarse solas el alimento. El seno mutilado les dejaba al descubierto el corazón, que terminó por endurecérseles hasta tal punto que ellas mataban a sus hijos varones o les torcían la muñeca para poder utilizarlos luego como esclavos. No tenían marido. Tomaban un amante, cualquiera que fuera, en la estación propicia, con el solo fin de procrear. Si nacía una niña la incorporaban a la comunidad y le enseñaban la caza y la pesca. Ellas fueron las sediciosas del patriarcado: se negaban a producir hijos para los hombres, a darles una genealogía y a obedecer sus leyes. Con argumentos falaces, explicaban sus crímenes como aprendidos del sexo masculino y sus encuentros anuales mediante razones estrictamente amorosas y en contra de toda alianza útil. Una de ellas, Thalestris, reina demente, provocó la decadencia del heroico Alejandro con sólo mirarlo a los ojos mientras éste descansaba junto al río Don.
Se las combatió cazándolas para matarlas como Aquiles a Pentesilea y Hércules a Hipólita o casándose con ellas y sometiéndolas a la ley viril como Teseo. Dios nos ha librado de ellas.

Bruja: mujer

Conversación: charla estéril entre mujeres. Ya las antiguas trinidades femeninas, generalmente hilanderas, se dedicaban a la conversación, que acompañaban con la música de sus instrumentos. Estas costumbres tenían poder hipnótico sobre los héroes y estuvieron a punto de perder a Ulises. En los mitos puede verse claramente cómo la conversación es opuesta a la epopeya y, por ende, a la evolución del mundo y a la historia.

Divorciado: viudo de una viva.

Feminista: clasista sexual.

Histérica: mujer.

Kinder, Kirche, Küchen: consigna de trabajo femenino. Quiere decir en alemán: niños, iglesia, cocina. Se aplicó con eficacia durante el gobierno de Hitler. Durante éste, y para alentar y facilitar la producción, se prohibió trabajar a las mujeres casadas y a las que tenían novio. Una organización semejante fue exitosa durante el franquismo, pero allí las mujeres obtuvieron a cambio una buena dote si contraían matrimonio. El trabajo realizado bajo esta consigna, llamado doméstico, es remunerado indirectamente a través de la remuneración obtenida por los miembros de la familia a los que este trabajo alimenta, a fin de que ellos trabajen fuera del hogar.

Loca: mujer.

Llanto: prisión ideológica que las mujeres de todos los tiempos han ejercido sobre el viajero, el héroe, el cazador, el emperador, el padre, el confesor, el general, el esclavo, el hijo, el amo y el santo.

Mantis religiosa: metáfora de mujer. La mantis es un ortóptero cuya hembra asesina al macho en el momento de la cópula. Los científicos han contemplado horrorizados cómo esta suerte de langosta de manos pinzadas que gira humanamente la cabeza y parece conservar, en el período en que no se le ha despertado el apetito sexual, una actitud implorante, va desgarrando con sus pinzas al macho que está acoplado en ella y, de pronto, le arranca la cabeza y se la devora con gesto inexpresivo mientras el otro animal continúa su doble suplicio. La actriz María Casares, imbuida de absurdas convicciones religiosas, ha dicho que la actitud de la mantis macho en esas circunstancias es sospechosamente pasiva, como si estuviera en su naturaleza ese destino cruel que evoca al de los grandes místicos cristianos.

Margarita Gautier: prostituta literaria, creada por Alejandro Dumas, que fue castigada con la muerte pero que en vida pudo haber contagiado su mal a un caballero.

María: primera intermediaria.

Matriz: alojamiento primero del hombre. Algunos científicos han relacionado este órgano con la melancolía, la locura, la furia y la histeria. Amputarlo fue durante mucho tiempo la forma más segura de control de la natalidad, con la ventaja indiscutible de que la histerectomía no es prohibida por la Iglesia. Se llama ninfomanía a la enfermedad de ciertas mujeres con infinita ambición orgásmica y cuya excesiva actividad y el acaparamiento que suelen hacer de los hombres es contrario a las necesidades de la era industrial. La seudociencia femenina dice que los varones siempre conservan la fantasía de regresar al útero materno. Pero eso no es cierto: regresar allí, cuando se es un hombre maduro, implicaría destrozarlo y ninguna fantasía hay mayor en el hombre que conservar ese lugar intacto.

Patria potestad: Indemnización histórica. Debido a que durante mucho tiempo el hombre sólo pudo reconocer su paternidad sobre la base de las sospechosas declaraciones de una mujer y que sus hijos parecían tener con ella un vínculo de carácter primitivo y por eso simbiótico, halló su compensación en ordenar y socializar ese vínculo hasta convertirlo en el primer modelo vincular evolucionado. Es el padre el que protege a los hijos, los alimenta, educa y casa.

Sentir: en las mujeres, pensar.

Varón: honor.

Violador: débil de carácter.

Yegua: metáfora de mujer. Abunda en la literatura argentina y en las obras de escritores como Miguel Briante, David Viñas, Rodolfo Rabanal y Jorge Asís. Estos autores, para definir la belleza de ciertos personajes femeninos, aluden a “cascos”, “caderas”, “belfos”, “lomos” y “crines”. La literatura oral utiliza esta expresión tanto de manera admirativa como peyorativa. Diversos eruditos aseguran que el caballo de madera a causa del cual se perdió Troya era en realidad una yegua.