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La joven tenía 34 años y dos hijos cuando desapareció en la ciudad de San Lorenzo el 18 de septiembre de 2011. Paula había quedado embarazada producto de la relación extramatrimonial que mantenía con un amigo de la familia, el empresario Gabriel Strumia. Según la querella, él y su esposa (Roxana Michl) la obligaron a practicarse un aborto con Mirta Rusñisky en la localidad de Timbúes. Desde entonces no se sabe nada de Paula, aunque el registro de llamadas telefónicas permitió hacer estas conexiones como las de Strumia con el entonces jefe de la policía Puyol. El mismo empresario se lo había presentado a Alberto Perassi como alguien que lo podìa ayudar a encontrar a su hija.

“A Paula la volvieron a desaparecer”, se repetía este mediodía en la ciudad de Rosario. Lxs jueces Griselda Strologo, Álvaro Campos y Mariel Minetti absolvieron a los nueve acusados por la privación ilegítima de la libertad y aborto no consentido seguido de muerte de la joven sanlorencina en 2011. Quedaron en inmediata libertad los cuatro civiles imputados por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada y aborto sin consentimiento seguido de muerte: Gabriel Strumia, Roxana Michl, Antonio Dario Díaz y Mirta Rusñisky. Lo mismo para los cinco policías imputados por encubrimiento e incumplimiento de los deberes funcionario público: Adolfo Daniel Puyol, Jorge Krenz, Gabriel Godoy, Aldo Gómez y María José Galtieri.

“Todos escuchamos la versión de los acusadores de lo que supuestamente había sucedido con Paula, versión de los hechos que no surgió de investigaciones estatales, sino de una serie de datos y comentarios recolectados desde el dolor de su ausencia, armado por el imaginario popular que se fue armando desde el tiempo y el clamor social. Y que si bien todo ello plasmado en fríos papeles de un expediente todo lo resistió, lo cierto es que a la luz de un juicio oral y público fue imposible sostenerlo”, leyó en la sala del Centro de Justicia Penal Strólogo mientras afuera era abucheada por lxs cientos de manifestantes. Alicia, la mamá de Paula, fue internada luego de sufrir una descompensación al escuchar la sentencia. Alberto Perassi hace años que sale a la calle con chaleco antibalas y un custodio por las amenazas recibidas durante estos 7 años.

“Los acusadores no lograron construir pruebas sólidas con solvencia jurídica”, despachó el tribunal descargando sobre la querella y la fiscalía la responsabilidad frente a la ausencia de prueba “contundente”. El sistema es perverso: descansa esa tarea en la policía, que en esta historia fue responsable de encubrir a los acusados del femicidio de Paula. Y las pruebas “poco solventes” con las que se contaban empalman con la versión de la querella. Por eso, la absolución es un mensaje de impunidad enorme.

Por su parte, el fiscal Donato Trotta se expresó disconforme con el fallo y le contestó con dureza al tribunal: “A lo largo de estos años donde el sistema conclusional que teníamos llevó a que la investigación este en manos de los jueces de instrucción (Filocco y Tutau), nosotrxs consideramos que había elementos y los hechos están probados. Justamente, lo difícil de avanzar se debió a una actividad policial que hizo difícil la ubicación del cuerpo que aún no apareció, sino en investigar”. Tanto la fiscalía como la querella anunciaron que va a apelar.

Como demostró la reciente sentencia por el femicidio de Lucía Pérez lo que sigue faltando es perspectiva de género en la justicia. Tanto desde Articulación Feminista como desde la Multisectorial por Justicia por Paula se está evaluando cómo seguir luego de este golpe inesperado. Mañana habrá reunión en el sindicato ATE. Romina Marucco es de HIJXS y participó activamente en el acompañamiento que hizo el movimiento de mujeres durante el juicio. Dice a LATFEM: “para quienes trabajamos en DDHH, esta sentencia desconoce todo aquello que nos fueron dejando diez años de juicios de lesa humanidad. Donde las desapariciones se pudieron comprobar por contexto y los relatos de quienes estuvieron cerca. En este sentido, lo que expresa este fallo es lo aleccionador hacia quienes denunciamos la metodología para desaparecer personas en plena democracia como a la vieja usanza”.

Mientras tanto, lxs vecinxs de San Lorenzo se autoconvocaron para salir a la esquina de los bancos. El lugar que se volvió punto de encuentro por justicia por Paula.

Ni el cuerpo, ni duelo, ni justicia, ni verdad. Ninguna respuesta pudo darle en estos 7 años y medio el estado a la familia de Paula Perassi. La joven tenía 34 años y dos hijos cuando desapareció en la ciudad de San Lorenzo el 18 de septiembre de 2011. Paula había quedado embarazada producto de la relación extramatrimonial que mantenía con un amigo de la familia, el empresario Gabriel Strumia. Según la querella, él y su esposa (Roxana Michl) la obligaron a practicarse un aborto con Mirta Rusñisky en la localidad de Timbúes. Desde entonces no se sabe nada de Paula, aunque el registro de llamadas telefónicas permitió hacer estas conexiones como las de Strumia con el entonces jefe de la policía Puyol. El mismo empresario se lo había presentado a Alberto Perassi como alguien que lo podìa ayudar a encontrar a su hija.

La joven tenía 34 años y dos hijos cuando desapareció en la ciudad de San Lorenzo el 18 de septiembre de 2011. Paula había quedado embarazada producto de la relación extramatrimonial que mantenía con un amigo de la familia, el empresario Gabriel Strumia. Según la querella, él y su esposa (Roxana Michl) la obligaron a practicarse un aborto con Mirta Rusñisky en la localidad de Timbúes. Desde entonces no se sabe nada de Paula, aunque el registro de llamadas telefónicas permitió hacer estas conexiones como las de Strumia con el entonces jefe de la policía Puyol. El mismo empresario se lo había presentado a Alberto Perassi como alguien que lo podìa ayudar a encontrar a su hija.

“¿Quien se va a hacer cargo de esto?”, gritaba Alberto ante el desconcierto que vivían las cientos de personas que acompañaron hoy la sentencia. Entre ellxs se encontraba el periodista de investigación y diputado provincial Carlos del Frade, que siguió desde un principio a la causa. “La absolución de los imputados marca la continuidad de los argumentos de la dictadura sobre la desaparición de personas y se hicieron presentes hoy, como así también cómo los nichos cobardes de la policía están vinculados a los nichos cobardes de la política y la justicia”, dijo a LATFEM.

“Sin Justicia por Paula Perassi no hay Ni Una Menos” seguirá resonando por Rosario y el cordón industrial hasta que se rompa el pacto de silencio y con él la impunidad. Esa es la promesa que le hicieron lxs asistentes de la triste jornada a Alberto y Alicia. La pregunta sigue vigente: ¿Dónde está Paula Perassi?