Por: Fotos: Facundo Nívolo

La ley de reparación histórica para personas trans, de cupo laboral a nivel nacional y de Educación Sexual Integral están pendientes de aplicarse para terminar con el genocidio que denuncia Paula Arraigada.

Paula Arraigada es referente trans de Unidad Ciudadana – PJ y marcha porque dice que estamos viviendo una eliminación sistemática de personas por motivos de género: el genocidio travesti trans. “No lo podemos nombrar de una forma suave, lo que pasa desde los últimos 70 años es una masacre sobre nuestras identidades disidentes y cada muerte de nuestras compañeras es como una pequeña muerte para nosotras también. Las que llagamos a pasar los 40 tenemos a la mayoría de nuestras compañeras muertas, y a veces el dolor es tan fuerte que muchas se quitan la vida de manera directa o indirecta, porque no es solo el suicidio por mano propia sino que hay muchas formas de dejarse morir. Cuerpos lacerados, identidades cortadas por amargura y todo el pesar, lo que nosotros estamos denunciando es un hecho que sucede aun en nuestros días.

“Entendemos que hay una sistematización de la muerte, y que con la decisión de un gobierno o de la sociedad podría cambiarse”, dice. La ley de reparación histórica para personas trans, de cupo laboral a nivel nacional y de Educación Sexual Integral están pendientes de aplicarse para terminar con el genocidio que denuncia Paula Arraigada.

La ley de reparación histórica para personas trans, de cupo laboral a nivel nacional y de Educación Sexual Integral están pendientes de aplicarse para terminar con el genocidio que denuncia Paula Arraigada.

Coger es un acto político

BDSM: bondage, disciplina, dominación, sumisión, sadismo y masoquismo. ¿Qué discusión aparece cuando el deseo se alimenta por fuera de las convenciones? Este año, por primera vez la marcha incluyó una consigna que abraza al BDSM, más allá de que era un reclamo que se venía dando desde hace algunas ediciones y cada vez con más consenso. “Coger diferente a lo que nos dictamina la sociedad y la iglesia es una respuesta política. Es fundamental para nosotres que se visibilice como una forma diferente de relacionarse sexo afectivamente y socialmente, porque no todo se puede determinar con reglas”, dice Carolina, integrante de Ser BDSM.

“La sexualidad siempre está construida por muchas cosas, está influenciada por la forma en que transitamos nuestras vidas. Al BDSM algunos lo encuentran por casualidad, porque hay algo que les gusta directamente y ya tienen ciertos impulsos que los llevan a los chirlos o a la sumisión. Para otres se da que empiezan una búsqueda de placeres que los acerca y terminan practicando nuestra cultura. Este año para nosotres ser escuchades y visibilizarlo es muy importante, ya que cuando elegimos un deseo por fuera de lo establecido hay lidiar con muchos prejuicios”, explica Carolina, que llegó a la marcha en un black dress tube y un chaleco escrito a mano: “El placer no es un delito”.

Si coger es un acto político, no hacerlo también puede serlo. Zack de la Asamblea no binarie se sumó a la marcha anunciando en su espalda que es asexual, planteando otra disputa a los placeres convencionales: “Ser asexual es un espectro en el que las personas pueden variar la atracción que sienten, es una elección que nos diferencia de quienes tienen al sexo como una manera de establecer sus prácticas. Nosotres no sentimos atracción sexual pero formamos parte de la comunidad LGBTI, por eso estoy acá para que nos reconozcan”.

El reconocimiento del trabajo sexual fue otra de las demandas que atravesó la marcha. Las referentes de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina pidieron por derechos laborales y sociales para lxs trabajadorxs sexuales.

Deconstruir al compañere

Ezequiel Rabines es responsable del Frente de Diversidades y Disidencias de La Cámpora en Ciudad de Buenos Aires. Este Frente nació hace unos meses con el objetivo de hacer transversal la militancia y sensibilización sobre identidadades disidentes y no binaries, recorriendo las unidades básicas de la organización y respondiendo también con actos, comprometiendo a les compañeres en la certeza de que lo LGBTIQ+ no es una cuestión de minoría. Para Ezequiel, la consigna principal que los convoca a marchar es una síntesis de diferentes situaciones que se dan en el Gobierno: “En la provincia de Buenos Aires no se reglamenta la ley de cupo travesti trans y no existe una ley de cupo a nivel nacional, mientras el ajuste que hay en salud afecta a las personas que viven con vih y se desconoce la necesidad urgente de una nueva ley, porque el gobierno de Macri en su bloque en la Cámara de Diputados jugó con el estado parlamentario y no le dio viabilidad. Hablamos de violencia porque con sus políticas de exclusión avalan el discurso del odio que está avanzando, y que podemos identificar fácilmente en los discursos de Patricia Bullrich. También decimos no a la discriminación porque el gobierno de Macri y la Iglesia no permiten la implementación de la ESI y obstaculizan el acceso a esos derechos. Es por eso que concluimos diciendo: Macri y la Iglesia son antiderechos”.

A principios de septiembre la noticia de la renuncia de Sergio Maulen -titular de la Dirección de sida, Enfermedades de Transmisión Sexual, Hepatitis y Tuberculosis-, sumada a la descategorización del Ministerio de Salud que pasa a ser una secretaría de Desarrollo Social, sumada la baja del 25 por ciento para el área en 2019; dio como resultado un pronóstico de total incertidumbre sobre qué pasara el año próximo para dar respuesta al vih-sida. Por otro lado, si alguna vez pensamos que era posible desentenderse de los monopolios internacionales que fijan el precio de las patentes para tener soberanía en la producción de medicamentos, eso con esta gestión de gobierno también quedó más lejos: en la cumbre que la Organización Mundial de Comercio se extendieron redes para avalar el monopolio que algunos países europeos tienen de patentes esenciales en farmacología. Dólar alto e insumos importados, cada cual puede sacar sus conclusiones.

En diciembre el último Boletín Epidemiológico de la Dirección de sida y ETS publicó que hay 122.000 personas que viven con el virus en el país, aunque un 30 por ciento de ellas lo desconoce. El 81 por ciento de quienes conocen su diagnóstico está en tratamiento y siete de cada diez se atienden en el sistema público. ¿Qué hace el gobierno para dar respuesta al derecho a la salud? En un escenario general donde la desocupación crece y cada día más personas pasan de tener una obra social o prepaga al sistema público de salud, el gobierno anuncia reducciones: ¿Será que no se dan cuenta que hay una demanda creciente? ¿Acaso se puede dar respuesta a una epidemia desentediendo a quienes no puedan pagar?  La renuncia de Maulen puede leerse como  un gesto político frente al vaciamiento. Y por esto también una de las consignas que se repitió este año clama por la “urgente sanción de una nueva ley de VIH, hepatitis virales e infecciones de trasmisión sexual”.

Estas políticas de ajuste y vaciamiento tienen varios nombres propios, con el presidente de la Nación a la cabeza. Un mismo canto se escuchó en toda la marcha: “Macri no es puto, es liberal, hacete cargo él es heterosexual”. Para María Rachid, integrante de la Federación Argentina LGBT y el Movimiento Evita, la política y la diversidad son un mismo tema: “El ajuste tiene mucho que ver con nuestros derechos. Desde que asumió Macri como presidente de la Nación se recrudeció la violencia institucional hacia nuestras compañeras y compañeros, la política de ajuste genera una violencia de Estado y a la hora de querer acceder a nuestros derechos la ausencia del Estado convierte en letra muerta muchas de las políticas que hemos alcanzado, como la ley de identidad de género, la salud, la ley de reproducción humana asistida. El ajuste implica menos derechos y es por eso decimos que Macri es antiderechos”.

Bitch I’m Madonna

La Madonna argentina, Sandra, recuerda que la primera marcha del orgullo a la que asistió fue la de 1996, el año en que Madonna vino al país para filmar Evita el musical. Dice que entonces algunos le recomendaban no ir, “porque los peronistas de la marcha estaban en desacuerdo con que usara la imagen de Eva Perón”, otro ícono LGBTIQ+ que esta marcha se multiplica en remeras y consignas que se resignifican. Por ejemplo: “Si Evita, viviera, sería abortera”. ¿Qué es Madonna para la comunidad? “Ella es la reina de la diversidad, siempre estuvo apoyando las causas, por eso que para muchos de los que están acá es y será siempre la número uno”, dice Sandra, para quien ser Madonna es algo incorporado, por lo que personalizarse con los collares y accesorios estilo Like a Virgin no le lleva mucho tiempo: media hora a lo sumo. Nuestra Madonna baila un rato en cada camión hasta llegar a Congreso, caída la noche, entre los besos fugaces que se multiplican. Ella se entiende así, camaleónica, y abraza todas las consignas. En tiempos de ajustes, dividir las aguas es hacer juego a la opresión.