Por: Fotos: Gala Abramovich

Durante el XXXII Encuentro Nacional de Mujeres, en Resistencia, Chaco, y con el aula a pleno, se desarrolló por primera vez en la historia de los encuentros un taller de activismo gordx.

El taller tuvo lugar en el Colegio Nacional José María Paz y fue coordinado por el grupo “Hacer la vista gorda”. Durante las dos jornadas de trabajo el aula estuvo abarrotada, con más de 150 mujeres, lesbianas y trans que prefirieron volver a acomodarse cada vez que más compañerxs querían entrar y parecía que el aula ya estaba llena, antes que desdoblar el taller en dos espacios distintos y perderse algunas de las experiencias y debates que se fueron construyendo.

El devenir del taller estuvo marcado por los relatos en primera persona de lxs participantes. Las historias que se compartieron encontraron un denominador común en la violencia atravesada a raíz de la patologización, estigmatización y hasta fetichización de aquellos cuerpos que escapan al prototipo estético que propone y replica el sistema heteropatriarcal en sus diferentes amplificadores, como los medios de comunicación y la industria del fitness. Así, se puso en debate el deseo como una construcción política a partir de diferentes representaciones aprendidas, enseñadas y atravesadas por múltiples factores. La discusión dio cuenta de cómo esas representaciones se sostienen y retroalimentan con el machismo y neoliberalismo. Así, el cuerpo gordo y las subjetividades gordas pueden pensarse como disruptivas, orgullosas y contestatarias, de alguna manera escapan a las directricez hegemónicas.

Nombrarse unx y hacer red

Quienes tomaron la palabra enfatizaron la importancia de nombrar los cuerpos gordos y evitar los eufemismos desde los cuales se materializa el odio hacia ellos. En ese sentido, circuló la propuesta de dejar de hablar de sobrepeso (¿sobre el peso que normaliza quién?) u obesidad mórbida, como primera estrategia al alcance de la mano para sortear la soledad y empezar a construir desde unx mismx el deseo por el propio cuerpo.

La palabra Red fue de las que más circuló. La necesidad urgente de encontrarse, hablar y contenerse, se suma a la de contar con recurseros de profesionales de la salud que no traten con violencia a lxs gordxs en el marco de la relación médico-paciente.

El activismo gordx ha llegado con fuerza para instalarse en la agenda de talleres de los encuentros nacionales de mujeres.