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La charla propuesta en el Congreso se inscribe en el marco de un mes con buenas noticias: Lucía Barbuto fue designada como la presidenta de Banfield, cargo que ocupa por primera vez una mujer en un equipo de primera división en el país.

Del lunes 1 al miércoles 3 de octubre se realizó el sexto Congreso de Periodismo Deportivo de la Universidad de La Plata. Uno de los paneles organizados por la Agrupación Rodolfo Walsh, que conduce el centro de estudiantes, fue “Las mujeres en instituciones deportivas: conquistas y desafíos” del que participaron María Emilia Manrique de la peña Los Xeneixes de la ciudad, Paula Aberastegui de Estudiantes y Merlina Pierini de Gimnasia y Esgrima, los dos clubes que representan el cásico de La Plata. La mesa que estuvo coordinada por dos estudiantes de la carrera, Lucía Montenegro y Belén Jauraberri, convocó en el aula 22 de la facultad de periodismo a alrededor de 200 personas. Las tres expositoras y las dos organizadoras llevaban el pañuelo verde alrededor de sus muñecas. Entre el público estuvo presente la periodista Viviana Vila, primera mujer en comentar un Mundial de fútbol masculino este año desde Rusia y una de las organizadoras del congreso, como docente de la Universidad.

“El protagonismo en los clubes nunca fue de las mujeres. Nuestras voces siempre son puestas a prueba en las instituciones deportivas”, señalaron las estudiantes al presentar el panel y hablaron de la importancia de que tuviera lugar en el Congreso: “Esta tecnicatura tiene que ser inclusiva, cada vez son más las mujeres que se inscriben. Tenemos que dar la lucha desde adentro y será una lucha larga”.

Paula Aberastegui es abogada especialista en violencia de género y lleva adelanta la Subsecretaría de Género y Diversidad de Estudiantes, que. Ella fue la primera que habló y comenzó su exposición leyendo un comunicado sobre Soledad,  quien estuvo presa desde el domingo 2 de septiembre hasta el 4 de octubre luego de haber defendido a su hija de 14 años de ser violada por su pareja. “Libertad para Soledad”, dijo y en el aula resonaron aplausos. “Esta violencia y esta ferocidad no escapan del panel, porque se enquistan y tienen origen en otras desigualdades previas que hacen que, por ejemplo, tenga que haber un panel especial de mujeres en un congreso de periodismo deportivo. Ojo, lo celebro, pero no deja de hablar de desigualdad”, explicó.

La abogada compartió cómo fue el camino que recorrieron hasta llegar a conformar la subsecretaría dentro del club, que comenzó en preguntarse  cómo formar a varones por fuera de las masculinidades hegemónicas. Entonces, impartieron talleres con los chicos del bachillerato sobre diversidad sexual. “Después, pensamos cómo plasmar eso en una política institucional porque esos pibes que habían recibido el taller, iban al entrenamiento y se encontraban con adultos que también reproducían lugares comunes muy enquistados del machismo y también los reproducían ellos después”, siguió en su relato. La subsecretaria del club contó que tomaron como eje la promoción de derechos y la prevención de violencias, y que a partir de eso plantearon distintas estrategias: revisar las dinámicas de la institución para con mujeres y disidencias que transitan el club ya sean socixs, trabajadorxs o estudiantes y generar espacios de incidencia. “Los espacios los hacemos a la fuerza y cómo área nos interesa que las pibas los ocupen”, comentó.  Aberastegui planteó la importancia de reconocer a los clubes como actores sociales fundamentales para problematizar las desigualdades de género existentes y así fue contundente en exponer la necesidad de que exista una política trasversal de género en el club, que no quede sólo en un taller ni dejarlo librado a la voluntad de las personas que ocupan cargos en la institución. Al finalizar, hizo énfasis en el contexto en el que se enmarca el panel y las iniciativas de los clubes. “Esto es parte de un proceso de revolución en el país y en el mundo. Ya no nos callamos más. Nos dimos cuenta que podemos romper ciertas lógicas y construirnos como sujetas políticas”, dijo.

La charla propuesta en el Congreso se inscribe en el marco de un mes con buenas noticias: Lucía Barbuto fue designada como la presidenta de Banfield, cargo que ocupa por primera vez una mujer en un equipo de primera división en el país.

La charla propuesta en el Congreso se inscribe en el marco de un mes con buenas noticias: Lucía Barbuto fue designada como la presidenta de Banfield, cargo que ocupa por primera vez una mujer en un equipo de primera división en el país. En Argentina, la Ley 27.202, conocida como Ley del Deporte, fue sancionada en 2015 y en su artículo 20 establece que las listas deben tener entre los candidatos un mínimo de 20 por ciento de mujeres y de personas entre 18 y 29 años. El panorama es adverso cuando se repasan las estructuras ejecutivas de los distintos clubes e instituciones deportivas, empezando por la Asociación de Fútbol Argentino (AFA): De lxs 16 miembrxs del Comité Ejecutivo hay sólo una mujer desde 2017, que es María Sylvia Jiménez, presidenta de San Lorenzo de Alem de la provincia de Catamarca. Su designación en el puesto fue producto de un pedido explícito de la FIFA que exige que haya presencia femenina en las federaciones nacionales. Tal como describieron en un informe en el diario Tiempo Argentino, Nicolás Zuberman y en Futurock, Santiago Lucía, en Boca, River e Independiente no hay una representante en las comisiones directivas; en Racing, solo una, Bárbara Blanco, la hija del presidente, que ocupa el cargo de secretaria; en Rosario Central, Geraldine Platero es vocal desde 2016. Durante el mes pasado, el presidente de San Lorenzo, Matías Lammens prometió la ampliación del cupo femenino en su comisión directiva.

 

En este sentido cuando le tocó hablar, Merlina Pierini, integrante del área de género de Gimnasia de La Plata señaló: “La gran mayoría de la comisión directiva del club son varones y en todos los espacios ellos tienen la toma de decisión mientras que las mujeres están más ligadas a trabajos administrativos”. La estudiante de la licenciatura en Comunicación Social de la Universidad de La Plata habló de la cancha como lugar excluyente y contó la experiencia de su compañera de área, Emilia de Marziani, que decidió dejar de ir al estadio porque ya no se sentía incluída. A partir de eso, y junto con otras dos compañeras presentaron un proyecto al club, que hoy en día está enmarcado en la comisión de Cultura y Museo y que fantasean con que pronto tenga su propia subcomisión. Hizo un señalamiento puntual al contexto en que surgió la iniciativa: “El 3 de junio es el aniversario del club y también de la primera marcha de Ni Una Menos, entonces decidimos que esa fecha también sea el día en salga a la luz el área. Nos enmarcamos dentro del impulso que dio el Ni Una Menos en el país”.  Además recorrió distintos ejes en su exposición: el binarismo como estructura de conformación del deporte en la modernidad, la necesidad de correr la mirada heteronormada, la relevancia del trabajo en red junto a organizaciones y comentó también la resistencia de algunos hinchas del club a que Gimnasia tenga un área de género. “Que los clubes tengan una política de género no quiere decir que sean feministas. Falta un montón pero este es el camino. Queremos que haya más clubes que se sumen porque los feminismos se construyen desde el colectivo”, concluyó Merlina.

Por último, María Emilia Manrique, integrante de la peña Los Xeneixes de La plata y egresada de la Tecnicatura en Periodismo Deportivo de la universidad sostuvo que “las mujeres trabajamos en un ambiente ultra machista, donde nos veían como un enemigo, pero fueron pasando los años y de a poco va cambiando, vamos logrando pequeñas conquistas”.