Por: Fotos: Gala Abramovich

Nadie duerme hace tres días. Desde las 18 de ayer las calles que rodean el edificio del Congreso y la plaza se llenaron de vallas. El edificio está bajo custodia de la Policía Federal Argentina; la Plaza de los Dos Congresos tienen personal femenino de infantería. Desde las 12 de la noche, el operativo de seguridad de la Policía de la Ciudad comenzó a avanzar hacia otras calles, mientras las activistas de la Campaña Nacional por el Derecho Legal, Seguro y Gratuito guiaban los camiones para descargar las piezas de las carpas. Nadie durmió y a nadie parece importarle menos. A las 8 los subtes que van al centro ya están llenos. Desde adentro de la línea A una señora con pañuelo verde en el puño saluda a una desconocida con el mismo emblema de libertad. Los intentos por desmovilizar del día anterior y la incertidumbre sobre la hora de votación no tuvieron éxito. De a poco, la U que forman Callao, Rivadavia, Avenida de Mayo y Cerrito comenzó a poblarse con gazebos de organizaciones de derechos humanos, feministas, de mujeres, sindicatos.

De cada ciudad y cada provincia partieron anoche cientos de colectivos con cientos de miles de chicas que desde la mañana comenzaron a desembarcar en Cerrito y Av. de Mayo. Mientras se terminan de fijar gazebos en el asfalto, pasan oleadas de pibas cantando “aborto legal, en el hospital”. Desde una esquina, otras les gritan “¡en cualquier lugar! ¡autogestión de nuestros abortos!”. A dos varones que parecen enfermeros vestidos con ambo verde y caminan distraídos unas chicas con glitter les saltan encima para abrazarlos en la feliz coincidencia del color. Sin consentimiento, pero sin quejas.

La seguridad del lado a favor de la vida, la dignidad y los derechos de las mujeres y los varones trans está a cargo de las organizaciones políticas y sociales que, desde las 12, hacen turnos de seis horas. Hay cuatro postas de salud y seguridad en el corredor verde; tres escenarios, Dora Coledesky (9 de Julio y Av. de Mayo), Lohana Berkins (Av. de Mayo y Sáenz Peña) y Cecilia Lipszyc (Callao y Bartolomé Mitre); tres carpas de la Campaña sobre Av. de Mayo: Diana Sacayán y Alieda Verhoeven, con paneles, conversatorios y talleres, y la Safina Newbery, con tattoos, ventas, maquillaje y serigrafía. La carpa Ana María Acevedo, sobre Rivadavia, de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a decidir.

A partir de las 13 comenzaron las actividades en los escenarios. Entre las cantantes y bandas están Hilda Lizarazu, Ana Prada, Anita Tijoux, Kumbia Queers, Las Taradas y Mariana Baraj. Actrices y poetas también harán presentaciones. La fiesta recién comienza y todo indica que va a terminar de noche. El clima de la calle es de fiesta, pero también de nervios. Casi todxs lxs que votan son varones, conservadores, viejos y hablan de nosotras como incubadoras, uno dijo “la hembra humana”. El senador Urtubey dijo que no hay violencia en algunas violaciones intrafamiliares. No estamos representadas con equidad, si sumamos a esos senadores, a las senadoras patriarcales confesionales. En la calle resulta para muchxs increíble que todavía no tengamos derecho igualitario a la salud. “¿Escuchaste a Vidal?”. “¿Leíste el tuit de Macri donde dice que no importa quién gane?”. “¿Viste que a Alperovich le dio vergüenza justificar su voto y se fugó cuando le tocaba hablar?”.

La proyección es una calle estallada a pesar del mal clima, de las operaciones, de las especulaciones. Ante el peor escenario, el rechazo total, circula una salida de emergencia, así lo expresó el diputado Daniel Lipovetsky: “Una de las posibilidades es pedir una consulta popular vinculante. Cuando la representación parlamentaria está dividida porque una cámara votó de una manera, y otra cámara votó de otra, el recurso de una consulta popular podría ser una buena opción y hay que analizarla”.

El proyecto por la Interrupción legal del embarazo ingresó finalmente a la discusión en el Senado de la nación. Un momento inédito en la historia de la secularización, el capítulo sobre la libertad de decidir cuándo maternar. Se esperan 60 oradores a lo largo de la jornada. En el exterior del recinto, con el correr de las horas comienza a poblarse la zona del Congreso.  En las calles el verde avanza, será ley, tarde o temprano será ley.