Uma Thurman estaba enojada y se tomó un tiempo para dar su testimonio sobre el mayor predador de Hollywood, Harvey Weinstein. La cantidad difícil de exagerar de denuncias que señalan a Weinstein como un abusador serial transformó su nombre en verbo para nombrar el acoso: Weinsteined, en nuestra lengua: weinstenear. Un diccionario urbano de internet lo define como: Forced into a non-consensual act for fear of losing your career. Often involving erotic massage in a hotel room with a media mogul (Ser forzada a una acción no consensuada por temor a perder tu carrera. Frecuentemente se circunscribe a masajes eróticos en una habitación de hotel con un magnate de los medios).

Caso de uso: She refused to be weinsteined so her career went down the tubes (Ella se negó a ser weinsteineada por eso su carrera se fue por un tubo).

En las declaraciones de Uma Thurman al New York Times, la musa pop señaló también a su compinche, socio histórico y ex pareja Quentin Tarantino con dos imputaciones: ser indiferente a las denuncias de acoso que le contó y descuidarla durante el rodaje de una escena para Kill Bill Volumen Dos (2004) donde la actriz choca con potencialidad fatal un convertible contra una palmera en un camino de arena. Uma está enojada porque dice haber reparado sobre el potencial peligro de la escena y pedido una doble pero que el director se negó. El resultado fue malo pero mucho mejor de lo que podría haber pasado.

El video es hipnótico y muy elocuente. Tanto que podríamos verlo en una instalación artística no del todo obvia, exhibiéndose en loop desde el comienzo cuando inicia el recorrido con la cámara montada en la parte trasera del Volkswagen Karmann Ghia Convertible mostrando la espalda de Beatrix Kiddo heroína de Kill Bill conduciendo de forma temeraria y segura por una calle arenosa rodeada de palmeras y vegetación yendo a buscar venganza con algunos de los pendientes de su lista de objetivos a los que les esperaría el inapelable destino de la katana de Hattori Hanzo fabricada exclusivamente para las manos de La Novia… para interrumpirse a los 13 segundos con una maniobra desesperada intentando contener el barreneo en la arena del ahora Volkswagen Karmann Ghia Convertible modificado con caja automática que no puede asentarse a los 64 kilómetros por hora que el Genio del Cine necesitaba para ver ondular los pelos de la vulnerable actriz Uma Thurman. Después, con el impacto del convertible y la butaca del conductor mal fijada al chasis vemos el frágil cuerpo de la trabajadora del espectáculo Uma Thurman latigar en el impacto y pegarse en la cabeza con la katana de utilería colocada imprudente entre los asientos. El cuerpo de la actriz Uma Thurman se retuerce en el asiento  durante 19 segundos hasta que aparece alguien del equipo técnico. Un corte en el metraje y aparece el culposo Quentin Tarantino, quien con el quiebre del aura de la ficción pasa de ser el inapelable Mejor Director de Cine Contemporáneo a un descerebrado cómplice del estudio de cine, que no sólo había puesto por encima de la seguridad de su principal actriz la realización de una toma, también había colaborado con los constantes acosos y abusos del ex Gran Productor Artístico del Cine Independiente de Miramax,  el Predador del Espectáculo, Harvey Weinstein.

En esa escena de 106 segundos podemos ver el artificio de sostener los modos de vida con lógica espectacular inspirados en personajes ficticios como La Novia Vengativa de Kill Bill, evocando su figura cuando hay que sobrellevar situaciones que pueden superar a las mujeres reales con mucha menos espectacularidad que el cine de Tarantino.

Porque La Novia era un ícono inspirador que se reponía de la violación en el hospital para subirse en Kill Bill Volumen Uno (2003) a la camioneta de las conchas (Pussy Wagon) de su violador para iniciar la venganza contra cada uno de los responsables que la habían dejado casi muerta en el hospital. Y durante las dos películas atravesará espectacularmente con la katana a cada uno de ellos, siempre cool y hermosa sobre sus Asics amarillas edición Kill Bill inconseguibles y sus enteritos de cuero de insuperable buen estilo.

Luego de la nota, las repercusiones, con Tarantino disculpándose por su irresponsabilidad y por haber podido hacer más frente a las denuncias de acoso, explicando sus intenciones para el señalamiento de Thurman de sus polémicas actitudes eligiendo ser él quien la escupa en la escena con Michael Madsen o sus manos las que la ahorcaran con unas cadenas desde atrás en la confrontación con la temeraria Gogo, actuada por Chiaki Kuryama. Luego de estas declaraciones, un post de Uma Thurman eximía al director aunque seguía insistiendo sobre su responsabilidad en exponerla al choque.

El montaje de la supuesta instalación artística podría expandirse haciendo dialogar imágenes de La Novia manejando la Camioneta de las Conchas de su violador con los 106 segundos sin audio del personaje, desplazando a la heroína en una actriz castigada por la imprudencia. Y a continuación, las imágenes de la siguiente y peor película de Tarantino, Death Proof (2007) donde las actrices son acribilladas a autazos por un hombre. Sugiriendo en ese arco el destino que advierte Tarantino para las actrices que se niegan a aceptar con sumisión las condiciones que les imponen para contar historias de heroínas pop.