Por: Fotos: CIDH

Referentes y activistas expusieron sus testimonios ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en una audiencia, de oficio, sobre la necesidad de poner fin a las violaciones a los derechos humanos de las personas intersex y sus familiares; los efectos negativos e irreversibles de las cirugías forzadas y cosméticas de “normalización” a temprana edad y sin el consentimiento de la persona tienen en su vida y en sus relaciones familiares. Fue en el marco del diálogo “Derechos de las Personas Intersex en las Américas” dentro del 161º Período ordinario de Sesiones de este organismo  de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

El diálogo fue encabezado por el comisionado Francisco Eguiguren Praeli, relator sobre los Derechos las Personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex. Participaron representantes de la organización Brújula Intersexual, de México; Justicia Intersex, de Argentina; MULABI Espacio Latinoamericano de Sexualidades y Derechos, Costa Rica e InterACT, de los Estados Unidos.

“En Costa Rica la intersexualidad no ha dejado de ser considerada una patología o enfermedad por parte de médicos y personal de atención en salud. Ocupa el tercer puesto en el mundo en hiperplasia suprarrenal congenita, que es una de las tantas manifestaciones de los cuerpos intersex”, dijo la activista Natasha Jimenez, quien presentó un extenso informe sobre las personas intersex en Costa Rica y Chile. Pidió que en estos países se vote una Ley de Identidad de Género,para facilitar el proceso de cambio registral, así como también medidas de protección legislativas y acciones de reparación para aquellas personas que fueron forzadas a tratamientos

Cuestionó la falta de estadísticas oficiales sobre nacimientos de personas intersex en Chile y la ausencia de una política pública que busque garantizar sus derechos. A su vez, exigió que se asegure a través de los Ministerio de Salud chileno, “el efectivo cumplimento” de la circular 18 y  de la N° 7 de 2016. Esta última habla de detener cualquier tipo de intervención médica innecesaria sin el consentimiento informado de sus destinatarios.

“La decisión sobre la cirugía quirúrgica de una persona intersex se toma sin su consentimiento y al calor del momento a partir de estereotipos sobre lo que social, legal y medicamente se ha considerado que es normal o anormal”, señaló Jimenez. Y explicó que la mayoría de los neonatos intersex son asignados al sexo femenino. Lo que involucra tratamientos quirúrgicos irreversibles, invasivos e innecesarios.

Otro de los temas que Jiménez denunció ante la CIDH fue la exposición fotográfica a la que son sometidas las personas intersex por parte de médicos, enfermeras y estudiantes “que provoca graves consecuencias psicológicas en su vida, marcadas por sentimientos de violación  y tortura”.

“Que los Estados respeten el derecho a la identidad corporal y a la autodeterminación de las personas intersex”, cerró la activista y referente de MULABI

En primera persona

“Es la primera vez que una persona de Chile entrega su testimonio personalmente”, dijo Alejandro, un chileno de 39 años. Contó que recién a los 35 años descubrió quién era. “Toda mi vida, viví forzado en una identidad que no me correspondía”, expuso.

Relató las operaciones a las que fue forzado y la feminización obligada que sufrió su cuerpo. “Me sentía avejado, violado, triste y lleno de dolor”, señaló.

Hacia el final, la relatora por los derechos de la niñez, Esmeralda Arosemena de Troitiño, sostuvo que “la niñez es la primera víctima de esta realidad”. Mencionó la Convención Internacional de los Derechos del Niño que señala que todas las instancias deben atender el interés superior de los niños.

 

Foto y vídeo: Comisión Interamericana de Derechos Humanos