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En cada nicho, en la soledad de un territorio lejano o en el caos de una ciudad del centro del país pugnamos en lo cotidiano para que el acceso, la autonomía y la libertad se conviertan en derecho.

Uno de los diarios más importantes de Mendoza la semana pasada entrevistó al director de la mayor Maternidad de esa provincia quien afirma que allí se realizan 3 legrados por día y que en el año 2017 fueron 727. Estos números no sólo describen un fenómeno real: el aborto existe, lo sabemos todxs. Sino que evidencian la realización de legrados sistemáticos en todas las guardias. El legrado como método instrumental para la evacuación uterina es un método obsoleto, ¿podríamos decir del Medio evo? Hace años que la OMS recomienda reemplazarlo por la aspiración de vacío (AMEU), procedimiento más sencillo, con menor dolor y pérdida sanguínea y mínimas complicaciones en comparación con el legrado.

En la misma entrevista el director de Hospital afirma que se comete el delito de violación de Secreto Profesional de manera sistemática. Consultado por la periodista Mario Bustos Guillé dice: “Nosotros tenemos la obligación de dar aviso a la Policía si llegamos a saber a ciencia cierta que se ha producido un aborto no legal y después el tema lo toma la oficina fiscal. Lo que sucede después ya no es de nuestra competencia”. 

Es importante advertir que es obligación de todxs lxs profesionales de la salud, sin importar el territorio donde desarrollen su práctica respetar la confidencialidad y el secreto médico, de acuerdo a lo establecido en las leyes nacionales 25.673 (Salud Sexual y Procreación Responsable), 26.529 (Derechos del Paciente), 26.061 (Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes), y 26.485 (Protección Integral contra todas las formas de violencia contra la mujer), y sus respectivos decretos reglamentarios, así como en el artículo 156 del Código Penal.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha decidido que el deber de confidencialidad de profesionales de la salud tiene preeminencia sobre el eventual deber de denunciar ya que de lo contrario se violaría la garantía contra la autoincriminación de las personas, tal como se estableció en el Plenario Natividad Frías, en el año 1966, hace más de 50 años. Así, en el Caso Baldivieso, de 2010, la Corte Suprema estableció que en la ponderación de intereses del Estado en juego tiene preeminencia el derecho a la autonomía, la privacidad, la dignidad y la vida de las personas. ¿Cuantas leyes más quieren violar? ¿Cuantos derechos más quieren vulnerar?

Esa misma semana un correo llegó a la casilla de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir. El asunto decía: “Urgente!!! Dato sobre guardia amigable o profesional en Mendoza”. Se ha comunicado con nosotras mujer de que intentó abortar con sonda, ahora con infección, está temerosa de consultar a pesar de que se le explica lo riesgosa que es su situación. Necesito dato de guardia o profesional que pueda recibirla”. Dos días más tarde la misma persona les escribió:“Ya recibió atención en un hospital donde sigue internada por una grave infección, así lo relató ella, la cuestión es que esta mañana en cuanto comenzó a presentar mejoría clínica comenzaron a hostigarla con preguntas y a amenazarla con denuncias, si es que ya no la denunciaron. Gracias por el dato del 0800, estamos activando acompañamiento legal para esta mujer”. En la misma ciudad del chaquetazo, el #NoCuentenConmigo es mucho más que una frase cruel, es una realidad con ley o sin ley.

La información es que al día de hoy, sólo en Mendoza hay 2.563 egresos hospitalarios por aborto por año. Además, la provincia no cuenta con un Protocolo de Acceso a Abortos Legales contemplados por el Código Penal actual desde 1921. Para más, tampoco Mendoza ha adherido a la ley de Creación de Programa de Educación Sexual Integral sancionada en el 2003.

Desde la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir decimos: no se vuelve de acompañar. Eso es lo que todavía no entienden. En la fría subjetividad que construyen no hay lugar para nuestra libertad. El calor del feminismo llegó para quedarse. Los acompañamientos que construimos en lo cotidiano son colectivos, pero también son desde una perspectiva de derechos y según los estándares internacionales de calidad. Intentamos a su vez difundir estos estándares en cada territorio, lo que permitió por ejemplo que en octubre del 2016 se logre incorporar la técnica de Ameu de forma electiva o ante la falla de medicación para las ILE en la ciudad de Rosario. Que en la ciudad de Buenos Aires se cuadruplicara el acceso a la Interrupción Legal del Embarazo en los centros de salud en tan sólo 1 año.

En cada nicho, en la soledad de un territorio lejano o en el caos de una ciudad del centro del país pugnamos en lo cotidiano para que el acceso, la autonomía y la libertad se conviertan en derecho.

En cada nicho, en la soledad de un territorio lejano o en el caos de una ciudad del centro del país pugnamos en lo cotidiano para que el acceso, la autonomía y la libertad se conviertan en derecho. Estamos en la calle desde hace años, porque nuestra práctica, por más potente en lo cotidiano, no puede ser sólo micropolítica. Estamos en las calles, formando parte de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Invitamos a lxs profesionales que no se pronunciaron a sumarse y continuar garantizando derechos. Porque la marea feminista llegó para quedarse, y porque ya no más un mundo sin nosotrxs.#ContásConNosotrxs