Dos chicas en una cama. Gladiadoras del deseo: se tocan, se acarician, se filman, se sacan fotos entre brillos, cuero, tatuajes y cadenas. “No soy zorra, solo atrevida, me gusta mucho la buena vida”, canta Mi$$il. Y dice que quiere “todo lo mejor” mientras twerkea a la cámara. Esa frase es el título del último tema de la artista latina que convocó a la trabajadora sexual, actriz porno y activista feminista argentina María Riot a participar de su vídeo. Otra de las protagonistas del vídeo junto a la diva djDrag Maleza Fever.

¿Una cantante de trap mujer? Sí, porque es 2017 y los espacios históricamente dominados por varones, como el género musical urbano, hoy tiene cantantes femeninas entre sus filas. ¿Una cantante de trap latina? También. Mi$$il no es la única: cada vez más voces femeninas están ocupando espacios y emergiendo desde Alaska a Tierra del Fuego. Sus letras dejan en claro una obviedad que no pareciera tal en un mundo con letras de canciones escritas por varones: las chicas quieren divertirse.

Mi$$il nació como Silvia Llanes en Asunción, Paraguay. De chica se mudó a Ciudad del Este y en la frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil absorbió la confluencia de culturas que hoy vuelca en su música y en la diversidad de proyectos artísticos que encara. Ella dice que fue ahí, en ese punto dinámico y neurálgico, donde se formó “toda esta esencia de mezclas culturales”.

Mi$$il nació como Silvia Llanes en Asunción, Paraguay. De chica se mudó a Ciudad del Este y en la frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil absorbió la confluencia de culturas que hoy vuelca en su música y en la diversidad de proyectos artísticos que encara.

 

“Crecí bailando funky y viendo a Xuxa, eso dice mucho”, dice ella en diálogo con LATFEM y se ríe. De chica supo que “no encajaba en los grupos”. Siempre diseñó ropa, pintó y la música estuvo presente pero no como proyecto profesional hasta que Old Young, un productor de Los Ángeles, la incentivó para que Silvia se transformara en Mi$$il.

Con este productor hizo su primer tema: “Fruta Exxxotica“. “Èl estaba muy sorprendido porque yo era de Paraguay. Nunca había escuchado nada de aquí”, cuenta Mi$$il desde Asunción.

En la última marcha en Paraguay del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Mi$$il cerró el festival en el que participaron otras artistas locales. En su Instagram se la puede ver con la remera de Puta Feminista de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR). Ante la pregunta sobre si es feminista, ella responde que sí y desarrolla: “ante todo considero que los derechos y oportunidades debería ser igual para todos y todas: queer, lesbianas, putas, gays, trans, es eso lo que defiendo. Mi acercamiento a estos espacios es por todxs mis amigxs desde siempre, me fui adentrando un poco más en mi actual estadía en la de residencia artística Mansión 108, donde lxs chicxs son activistas de los derechos LGBTI y también del medio ambiente”.

Además de los shows musicales, Mi$$il tiene múltiples ocupaciones vinculadas a lo artístico para poder vivir del arte: lleva adelante una marca de prendas que se llama hechoamano, pinta cuadros, hace tatuajes y trabaja como Dj. “Una rama va manteniendo a otra”, explica. “Es una lucha constante pero nada es imposible”, agrega.

Para ella su música es una invitación a “que se diviertan, bailen, amen, y vayan bien hasta abajo si el cuerpo les pide”.

-¿Encontraste dificultades en tu camino por el hecho de ser mujer?

Como todas en su espacio laboral, fue un espacio que me tuve que ir ganando, al comienzo sí, pero actualmente considero que es nuestro momento.

– En tus vídeos perreas y twerkeas, hay muchas feministas que encontramos en esta forma de bailar una especie de liberación de potencias. De otro lado lo ven como cosificación. ¿Cómo responder a quienes creen que una mujer bailando y moviendo el culo es cosificación?

Personalmente para mi al mover culo, el cuerpo y decir lo que una quiere es empoderamiento y liberación.El sexo para mi no deberia de ser un tema tabú ni de limitación, todo siempre respetando a los demás, en la sociedad nos imponen que las chicas buenas deben estar vestidas “correctamente”, sin llamar mucho la atención, y si una sale de esos parámetros debe de ser juzgada, muchas veces acosada, esos tiempos están cambiando, NADIE más que nosotrxs mismxs, deberíamos de decidir cómo expresarnos con nuestro cuerpo, nos pueden sugerir pero quien decide sos vos.