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Para entender la justicia patriarcal, basta conocer su actuación en este caso. Mauricio Ortega golpeó a Nabila hasta dejarla inconsciente, la golpeó con piedras en la cabeza y cuando estaba desmayada, le sacó los ojos con un cuchillo. Los jueces de la Sala Penal de la Corte Suprema de Chile consideraron que “no se ha demostrado que hubo femicidio frustrado” contra Nabila. Ortega va a ser condenado por “lesiones graves” y se le rebajará la pena.

En mayo de este año, Mauricio Ortega fue condenado a 26 años de prisión por encontrárselo culpable del delito de femicidio frustrado y lesiones graves gravísimas. Quince días después, la defensa de Ortega solicitó la anulación del juicio, realizado en Coyhaique. En el caso de que la Corte Suprema de Chile no procediera con la anulación, pidieron que se le bajara la condena al agresor.

Mauricio Ortega llegó al juicio acusado de intento de femicidio contra Nabila Rifo, su pareja, el 14 de mayo de 2016. Esa noche tenían visitas, pero comenzaron a discutir. Ortega la insultó, la amenazó y la golpeó; Nabila se fue de la casa por la madrugada. Ortega la persiguió, la golpeó “en reiteradas oportunidades en su cabeza y cuerpo con trozos de concreto causándole lesiones de tal magnitud que le provocaron compromiso de conciencia y riesgo vital”. La violencia de Ortega no cesó ahí: “como acto seguido el acusado volvió sobre la víctima y con un elemento punzante procedió a sacar sus globos oculares, provocando su pérdida total e irreversible de su visión”, según las palabras de la fiscalía.

Ahora, la Corte Suprema de Chile decidió rebajar la condena de 26 a 18 años porque no considera que Ortega haya querido matarla. Mañana se publicará el fallo, que es inapelable.