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El quite aplicado a las trabajadoras llega a alrededor de dos mil pesos y se da en el contexto de negociación paritaria, en la que Asociación Judicial Bonaerense no acepta el techo del 15 por ciento propuesto por el gobierno de María Eugenia Vidal. En este sentido, el gremio se movilizó el jueves junto a otros gremios y organizaciones a la casa de gobierno bonaerense con el fin de exigir el 25 por ciento de aumento en una cuota, con cláusula gatillo y retroactivo al 1 de enero.

El 8 de marzo las trabajadoras organizadas en la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) se adhirieron al Paro Internacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans. Ese jueves por la mañana hicieron actividades en las distintas departamentales y después salieron en caravana desde diferentes lugares de la provincia de Buenos Aires hasta la marcha que recorrió las calles de Plaza de Mayo al Congreso Nacional. Las judiciales se encolumnaron detrás de la bandera de “Trabajadoras contra el ajuste”, dentro del bloque sindical junto con las dos CTA y la CGT. Marcharon con pecheras blancas y violetas, megáfono en mano y con el pañuelo verde de la Campaña por el Derecho al Aborto legal Seguro y Gratuito, al cuello.

Casi un mes después de haber participado de la masiva movilización y cuando les llegó el recibo de sueldo del mes de marzo, las trabajadoras nucleadas en la AJB denuncian que la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires efectuó un descuento de haberes por la adhesión de las trabajadoras al Paro Internacional. La semana que viene presentarán un reclamo a la Suprema Corte para que les devuelvan los descuentos realizados. El quite aplicado a las trabajadoras llega a alrededor de dos mil pesos y se da en el contexto de negociación paritaria, en la que Asociación Judicial Bonaerense no acepta el techo del 15 por ciento propuesto por el gobierno de María Eugenia Vidal. En este sentido, el gremio se movilizó el jueves junto a otros gremios y organizaciones a la casa de gobierno bonaerense con el fin de exigir el 25 por ciento de aumento en una cuota, con cláusula gatillo y retroactivo al 1 de enero.

El quite aplicado a las trabajadoras llega a alrededor de dos mil pesos y se da en el contexto de negociación paritaria, en la que Asociación Judicial Bonaerense no acepta el techo del 15 por ciento propuesto por el gobierno de María Eugenia Vidal. En este sentido, el gremio se movilizó el jueves junto a otros gremios y organizaciones a la casa de gobierno bonaerense con el fin de exigir el 25 por ciento de aumento en una cuota, con cláusula gatillo y retroactivo al 1 de enero.

 

“El 8 de marzo las mujeres protagonizamos una jornada de lucha ejemplar y masiva por nuestros derechos, la Corte y su presidenta Hilda Kogan desconoce la lucha del movimiento de mujeres pese a que para sus propios objetivos políticos organiza jornadas de debate sobre la cuestión de género y justifica en esos casos las inasistencias”, explican en el comunicado que hicieron público desde la AJB. Las judiciales se refieren a que el mismo 8 de marzo, la presidenta de la Suprema Corte Bonaerense, Hilda Kogan expuso sobre la incorporación de la legislación de género a la agenda del Poder Judicial junto con el presidente del Colegio de Magistrados Rodrigo Cataldo, denunciado por ejercer violencia laboral sobre empleadxs, en su mayoría mujeres.

“Venimos con una situación muy tensa con Hilda Kogan porque no tenemos licencia laboral por violencia de género, cada caso hay que hablarlo particularmente, no hay un equipo interdisciplinario que intervenga desde la Corte para poder acompañar a las víctimas de violencia. No se cumple la ley de cupo de discapacidad y mucho menos quieren otorgarnos la posibilidad de que haya un cupo laboral trans. Todas las cláusulas de género está siendo incumplidas”, cuenta la secretaria de género de la Asociación Judicial Bonaerense, Celia Lorente, a LATFEM.

A través del comunicado, la Asociación Judicial Bonaerense afirma que la presidenta de la Corte ha decidido profundizar la persecución en claro alineamiento con la política del gobierno provincial y sigue desconociendo los derechos de las mujeres, en este caso efectuando el descuento ilegítimo por el paro. Las mujeres trabajadoras del Poder Judicial representan el 55 por ciento del total de lxs empleadxs.

“La Suprema Corte está muy alejada de la realidad, las necesidades y urgencias de las mujeres trabajadoras judiciales y manifiesta un profundo desinterés en estas cuestiones. Sus acciones son únicamente disciplinarias”, sostiene Lorente y pone un ejemplo que ejemplifica esta situación: Desde la Asociación Judicial Bonaerense vienen denunciando al juez de familia de Olavarría, Claudio García por acoso sexual y violencia laboral a una compañera. “La postura de Kogan no es accidental, ya que ha votado en favor del juez, demorando su apartamiento preventivo. En ese mismo caso, Kogan trasladó compulsivamente de dependencia a la víctima y denunciante, y avaló el apartamiento ordenado finalmente por el Jury, pero sin mencionar siquiera la violencia de género padecida por la trabajadora”, afirma. Además, sostiene Lorente que a la trabajadora le otorgaron una licencia inespecífica porque no tienen licencia por violencia de género y a pesar de que suspendieron de su cargo al juez, la compañera que lo denunció no puede volver aún a su lugar de trabajo.

Hilda Kogan asumió por segunda vez la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia bonaerense en abril de 2017, de acuerdo al sistema de rotación anual establecido en el artículo 162 de la Constitución provincial y en los artículos 28 y 29 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Ya había ocupado el cargo entre los años 2010 y 2011. Kogan es además la primera mujer que integra la Corte bonaerense desde el año 2002.