Por: Fotos: Nicolás Rapetti

La noticia de los preparativos para el #8M habían traído una novedad: las mujeres privadas de libertad habían adherido al paro a través de un ruidazo a las 11 de la mañana. Pero en lugar de eso, el Servicio Penitenciario Federal reprimió a las internas del Complejo IV de Mujeres de Ezeiza.

El jueves por la tarde, el SPF seleccionó un grupo de mujeres, una por pabellón, para asistir a una “reunión de convivencia”, con la Jefa de Trabajo y la Jefa de Módulo 2. Tal como denunció la organización Yo no fui, en esta reunión las autoridades informaron a las mujeres que no cobrarían el peculio (ingreso por horas trabajadas) del mes anterior y que no sabían cuándo se cobraría, por lo tanto no contarían con el dinero para ser retirado por sus familias. Las mujeres convocadas a la reunión no suelen participar de espacios de negociación, algunas están recién ingresadas al penal y por lo tanto no tienen conocimiento de los procedimientos ni las herramientas para defender sus derechos laborales.

Desde el Servicio se las amenazó advirtiéndoles que en caso de realizar una medida de fuerza para manifestar su reclamo -aunque sea en forma pacífica- les serían descontadas aún más horas de trabajo. La falta de cumplimiento de las leyes laborales al interior de los penales se suma a la crueldad desplegada contra las mujeres. El rumor dentro de la cárcel de mujeres de Ezeiza fue que habrá un recorte de horas, equivalentes a la mitad de la remuneración recibida. El ajuste también tiene su expresión en la cárcel.

 

 

Pasada la medianoche del jueves y a pocas horas de que millones de mujeres tomáramos las calles en todo el mundo, un grupo de 15 compañeras allí alojadas se encontraban reunidas pacíficamente conversando sobre esta situación. En ese momento ingresaron las fuerzas de seguridad en forma intempestiva. Las mujeres buscaron refugio en la celda de una de ellas, de donde fueron sacadas mediante el uso de gas pimienta, golpes de puño y borcegos. De la represión participó personal masculino. Como resultado de la golpiza, las internas sufrieron contusiones en diferentes partes del cuerpo y cortes en el rostro. Una de ellas fue llevada al pabellón psiquiátrico N°27 de la Unidad, un depósito del SPF en el que drogan y golpean a las mujeres como parte del procedimiento. Otras cuatro fueron llevadas a celdas de castigo.

Actualmente se encuentran en huelga pacífica en los pabellones. No reciben la comida del penal y realizarán batucadas de 06 a 08 hs. de la mañana y de 22 a 24 hs. todos los días hasta que los organismos de Derechos Humanos visiten las instalaciones del penal, pabellón por pabellón. La decisión de parte de ellas de negarse a ser explotadas como mano de obra barata, es respondida mediante una brutal golpiza en medio de la noche, impartiendo un estado de violencia, que genera angustia y terror. Una vez más, las mujeres presas son doblemente castigadas y violentadas por el Estado.

Para contactarse con la Colectiva Yo No Fui:
María Medrano: 1161723202 – maria@yonofui.org.ar
Liliana Cabrera: 1123316716 – lili@yonofui
Alejandra Rodriguez 1155021440 alejandra@yonofui.org.ar