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En 2017 nacieron en la Argentina 94.079 hijos de madres adolescentes, lo que representa el 13,4 % de todos los nacimientos de ese año. Ese año, según cifras oficiales, 91.586 adolescentes de 15 a 19 años y 2.493 niñas menores de 15 años, tuvieron un hijo o hija. En los últimos 5 años este porcentaje se mantuvo estable alrededor del 15%. Los datos oficiales fueron difundidos en el lanzamiento de la campaña #PuedoDecidir que empuja la organización Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), junto a otros nueve espacios dedicados a la salud, los derechos humanos y las políticas feministas. La campaña para prevenir el embarazo no deseado en la adolescencia este año tiene como lema #PuedoDecidir y está enfocada en el derecho a elegir cómo, cuándo y con quién tener relaciones sexuales.

El 70% de los embarazos adolescentes, es decir, 7 de cada 10 no son intencionales; ocurrieron por accidente o por imposición. La situación empeora, en términos de brechas y desigualdades, si se pone el foco provincia por provincia: en Chaco, Formosa y Misiones, 1 de cada 4 nacimientos son de madres adolescentes. La tasa de fecundidad adolescente entre los 10 y 14 años fue de 1,5 nacidos por cada 1.000 niñas/adolescentes entre 10 y 14 años, lo que significa, entre 6 y 7 nacimientos diarios.

Entre adolescentes de 15 a 19 años, alrededor del 60% de las embarazadas dijo no haber tenido intención de embarazarse. Esa cantidad sube a 8 de cada 10 embarazos en niñas de menos de 15 años. La mayoría de estos embarazos es consecuencia de situaciones de abuso sexual y violación. Las cifras nacionales dan cuenta de que todos los días siete niñas entran a una sala de parto en el país.

Existen diferencias entre la adolescencia temprana (entre los 10 a 14 años) y la adolescencia tardía (de los 15 a los 19 años). En el primer caso, “los embarazos son prácticamente consecuencia de violación/incesto. En las adolescentes de 15 a 19 años los determinantes se relacionan con condiciones de pobreza, estar fuera del sistema escolar, tener relaciones sexuales sin uso sistemático y/o adecuado de métodos anticonceptivos, y estar en pareja y/o conviviendo”.

La presencia del embarazo en la adolescencia y de la no intencionalidad es marcadamente superior en las provincias del norte del país. Las provincias del Noroeste argentino, noreste, así como la provincia de Buenos Aires 7 de cada 10 embarazos de adolescentes son no intencionales.

En La Rioja, la proporción es de casi 8 a 2, seguida por Santiago del Estero (78 a 22), Salta y Jujuy (77 a 23), Formosa (75 a 25) y Catamarca (73 a 27).  Todo embarazo adolescente no intencional, o sea que no ocurrió por decisión de una o ambos integrantes de la relación, es una clara manifestación de la vulneración de los derechos reproductivos de les adolescentes.

Según la Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva realizada por el Ministerio de Salud en 2013, el 4,2% de las adolescentes declaró haber sufrido algún tipo de coerción en su primera relación sexual.

Por otro lado, un estudio de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil para el primer decenio, señala que el 34,4% de les adolescentes no utilizó ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual. De ese total, el 47,4% fue por falta de información o información errónea vinculada con mitos falsos, y el 33,3% fue porque “él no quería”.

A los errores de información se suma que la Educación Sexual Integral (ESI) no llega a todas las escuelas y a todos los chicos y chicas, no logrando entonces corregir esta información errónea. Ya sea porque hay padres que se oponen a que sus hijos reciban ESI, o porque las escuelas no cumplen con la obligación establecida en la ley, lo cierto es que hay una gran falencia en el acceso a la información correcta. Según la evaluación Aprender 2018, los alumnos de sexto grado no reciben información clave que podría servirles para evitar abusos sexuales y prevenir embarazos adolescentes. Sólo la mitad recibió información sobre embarazo, al 43% se lo instruyó en métodos de prevención del embarazo y de infeccionesde transmisión sexual y solo el 37% tuvo lecciones sobre “cómo evitar el abuso sexual”.

La falta de uso y de acceso a métodos anticonceptivos también es causa de mayor frencuencia de embarazos no intencionales en las mujeres menores de 20 años y más aún en las menores de 15 años, si se las compara con mayores de 20 años. Para aquellas mujeres adolescentes madres, acceder a controles de salud y adoptar anticonceptivos efectivos es más dificultoso que para el resto de la población, (y sus parejas, sobre todo cuando también son adolescentes) para acceder a controles de salud y adoptar anticonceptivos efectivos. El no uso de métodos anticonceptivos entre quienes se embarazaron en la adolescencia es mayor al 80 por ciento.(88,3% en menores de 14 años).

FEIM evidenció que una causa de los embarazos adolescentes está también relacionada con el hecho de que muchas de ellas están casadas o conviven con parejas. Según el Censo del 2010 en Argentina, entre el 35 y 44 por ciento de las madres menores de 14 años estaba en pareja al momento del nacimiento del hijo y entre el 50 y 62 por ciento, en el caso de las madres entre 15 y 19 años