Por: Fotos: Valentin Maraga

Las hermanas Alarcón aseguran que esta situación les cambió la vida, pero también les hizo comprender la doble vulneración de derechos que sufrimos las mujeres: primero por los victimarios y luego la revictimización a las que nos somete el poder judicial.

Emilia es sanjuanina, pero hace 4 años vive y estudia Medicina en La Rioja. Su relato se conoció a través de las redes sociales. Además de ir por la vía penal, decidió hacer su historia pública a través de Facebook. “Decidí contarlo porque era la única manera de sentirme protegida en una provincia donde la justicia y el poder político apañan al violador”, contó a LATFEM la joven de 21 años.

El último 19 de noviembre Emilia, su hermana y sus amigas fueron a bailar al boliche “Ego”. Emilia asegura que estuvieron toda la noche con Facundo Simán, hermano del acusado, y que luego fueron a su casa. “Llegamos allá las cuatro solas con él, en un momento me duermo con la cabeza apoyada en la mesa y tapada. Cuando me desperté, estaba acostada en una cama (a la que me había llevado el mismo Facundo para que durmiera tranquila, siempre con respeto), mi hermana estaba al lado mío, yo estaba de costado, y atrás mío me estaban VIOLANDO”, describió.

Durante la última marcha que se realizó para pedir Justicia, el 8 de septiembre pasado, Emilia junto a su hermana Florencia recorrieron la calles céntricas de La Rioja y se detuvieron frente a los Juzgados de Instrucción, la oficina de Violencia de Género que depende del Ministerio Público Fiscal, a cargo de Hugo Montivero, y en la misma casa de gobierno. “Que los violadores tengan miedo, porque a Siman lo vamos a meter preso”, fue el canto de los movimientos feministas como el Frente Riojano Antipatriarcal, Las Rojas, Isadora Mujeres en Lucha, y La Red de sobrevivientes de abuso sexual en La Rioja, además de algunos partidos políticos.

Violencia institucional

Además de sufrir violencia machista, Emilia se encontró con la violencia institucional cuando inició el camino de la denuncia. La causa está caratulada como “abuso sexual con acceso carnal” y se instruye en la Cámara Tercera de la capital riojana.

La abogada de la víctima, Paola Mébar, viene denunciando varias irregularidades en la investigación. Por eso pidió la recusación al juez Daniel Barría, pero la Cámara le denegó ese pedido y él nunca se apartó.

Los familiares de Emilia, sus asesores letrados y activistas que la acompañan consideran que el escaso movimiento de la causa es un indicio de la posible protección política y judicial a José Simán. El apellido Siman tiene en La Rioja una asociación directa con la política. Herminia Menem, prima del ex presidente, actual senador y candidato a renovar esa banca, es abuela de José Simán. Su padre, además, fue candidato a gobernador en el 2014, y en la actualidad su familia tiene la concesión oficial de una importante marca de automóviles en la provincia.

“Fui victima de algo que jamás imaginé”, “José, quiero decirte que ni mi cuerpo, ni mi nombre, ni mi dignidad tienen precio. Dios y la justicia van a hacer que pagues por el daño físico, psicológico y moral que causaste en mí y a mi familia también”, es parte de lo que publicó la víctima en las redes. Emilia decidió ser ella misma el motor de ambas luchas: la judicial y la que se juega en la calle. “Recibimos amenazas telefónicas, por las redes, la gente nos dijo cosas horribles, pero también muchos nos apoyaron. Nos ofrecieron dinero para que desistamos de las denuncias”, cuenta Florencia, su principal sostén en La Rioja.

Las hermanas Alarcón aseguran que esta situación les cambió la vida, pero también les hizo comprender la doble vulneración de derechos que sufrimos las mujeres: primero por los victimarios y luego la revictimización a las que nos somete el poder judicial.

El reclamo de justicia de Emilia ya sumó varias adhesiones en el último tiempo, como el de la Alianza Nacional de Abogadas por los derechos de las mujeres, Mumalá y el INADI La Rioja.

“Estoy con tratamiento psicológico y psiquiátrico desde principio de año. No quería salir a la calle, a la universidad. Me agarraban ataques y me golpeaba contra la pared. Me costó mucho entender que yo no era culpable de lo que me había pasado”, relata Emilia. La estrategia de la defensa en una primera instancia fue negar que Simán haya tenido relaciones carnales con Emilia. Sin embargo cuando ocurrieron los hechos, un hisopado determinó que si bien no había liquido preseminal, ni semen, sí se encontró ADN. Esa pericia fue impugnada, pero la defensa la envió a un laboratorio de alta complejidad en Salta, que lo confirmó en el mes de junio.

El delito por el cual se lo acusa a Simán no es excarcelable, sin embargo Barría permitió el excarcelamiento por considerar que no entorpece el desenvolvimiento de la causa. Por su parte, la defensa de Emilia espera la citación de testigos claves en las próximas semanas, como el psiquiatra y psicólogas de la Secretaría de la Mujer que la asisten, y después de eso un posible procesamiento y elevación a juicio. Mientras tanto, Emilia se pregunta: “¿Porqué yo tengo que andar escondiéndome como si fuese la culpable, cuando él se pasea por los restaurantes de La Rioja como si nada?”.