Las recomendaciones están pensadas como una hoja de ruta práctica para fortalecer el ecosistema de apoyo al liderazgo político femenino, dirigidas a iniciativas de la sociedad civil, tomadores de decisiones, partidos políticos y organismos financiadores, con especial atención a las necesidades de mujeres negras, indígenas y LBTQIA+,
Las siguientes acciones surgen del análisis colectivo y buscan acelerar la transformación hacia sistemas políticos verdaderamente representativos e inclusivos en la región.

1. FORMACIÓN POLÍTICA: una piedra angular para que más mujeres lleguen al poder
Instalar capacidades es clave para cerrar la brecha de género que existe en la participación política electoral de las mujeres en América Latina, la cual se sostiene por barreras socioeconómicas, culturales y políticas. La subrepresentación continúa, lo que hace necesaria la puesta en marcha de acciones que favorezcan los derechos políticos de las mujeres de la región. Entre ellas, las medidas orientadas a la formación y capacitación para fortalecer y nivelar habilidades claves para que más mujeres lleguen al poder.
Si bien este no es el único elemento que garantiza que las mujeres participen de manera positiva en la política, sí aporta al cierre de brechas frente al conocimiento técnico y las habilidades que hay que tener, tanto sobre las elecciones como a la hora de gobernar.
Promover desde diferentes instituciones (Estado, partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil), la formación a mujeres para potenciar sus habilidades para resultar electas
- Los espacios de formación (escuelas, diplomados, especializaciones) deben contener aspectos técnicos (conocimientos sobre las leyes electorales, funcionamiento del Estado, procedimientos institucionales, sistema de financiamiento electoral, etc) y aspectos estratégicos (destrezas de liderazgos, negociación, oratoria y comunicación política, entre otras).
- Que el componente formativo contemple elementos de vanguardia, como el uso de las inteligencias artificiales para las campañas, así como de otras tecnologías emergentes, especialmente de analítica, para tomar decisiones basadas en datos.
- En cuanto a la modalidad, evaluar en cada caso, y en función de las necesidades y posibilidades de las asistentes, emplear modalidad presencial, virtual o híbrida.
- Diseñar los espacios desde la perspectiva interseccional, atendiendo a las experiencias particulares y las necesidades de cada participante en la elaboración de las formaciones y en los procesos de selección, garantizando que puedan participar mujeres de diferentes etnias, orígenes y diversidades en general. Esta estrategia nivela y descentraliza, y, al asegurar la representación, enriquece los procesos.
- Temporalidad: que la formación inicie, al menos, el año anterior a las elecciones, con el fin de que el conocimiento y las estrategias adquiridas sean tenidas en cuenta en el diseño y la planeación de las campañas. Además, que incluya a los equipos de las candidatas, ya que es importante que los otros roles también se potencien.
- Destinatarias: el alcance debe ser amplio, incluyendo no sólo a las candidatas sino también en sus equipos. De esta manera, se generan herramientas que les permiten a las mujeres acercarse a su objetivo electoral.
- Incluir programas de mentorías a modo de coaching político para la motivación y autoconfianza por parte de otras mujeres con mayor trayectoria y experiencia. Asimismo, esto también favorece la construcción de redes de apoyo.
- Considerar rutas de atención para la seguridad de las candidatas en contextos electorales en casos de violencia política y estrategias de autocuidado físico y de la salud mental.
2. VIOLENCIA POLÍTICA CONTRA LAS MUJERES: acción urgente para la protección de los derechos políticos y participación plena
En América Latina, como consecuencia de la aplicación de acciones afirmativas, la incorporación de mujeres a la vida pública ha ido en aumento. Sin embargo, esto también ha sido acompañado de un obstáculo más, la violencia política. Tanto en el acceso como en el ejercicio del cargo, las mujeres tienden a enfrentarse a otras problemáticas como la discriminación por razón de género y actos de violencia, perpetrada contra ellas solo por el hecho de ser mujeres.
La violencia política contra las mujeres tiene diversas manifestaciones como violencia física, sexual, simbólica, comunitaria, digital o incluso el feminicidio. Estos actos suelen presentarse tanto el proceso para obtener la candidatura, en el desarrollo de la campaña electoral y durante en el ejercicio del cargo. Por ello resaltamos la importancia de la intervención de la sociedad civil organizada (iniciativas) para que los estados garanticen la participación política de las mujeres libre de todas las formas de violencia, a través de la tipificación de esta figura en sus ordenamientos legales.
Los países involucrados en este mapeo, Argentina (2019), Brasil (2018), Chile (2024), Colombia (2019) y México (2020), han legislado en materia de violencia política de género, no solo conceptualizando, sino también considerando diversos tipos de sanciones. A pesar de estos avances, las iniciativas entrevistadas refieren que la violencia política sigue siendo el mayor obstáculo que enfrentan las mujeres, debido a que las sanciones son menores o no se ejecutan de manera efectiva, dando lugar a situaciones de impunidad. Por ello, se recomienda:
Promover la creación de estrategias de articulación (redes) que permitan avanzar en los temas de nuestra agenda, acompañar a las mujeres víctimas de violencia política y garantizar nuestra seguridad como defensoras.
- Impulsar la creación de espacios que nucleen a mujeres de diferentes partidos políticos, así como a iniciativas que promueven el liderazgo político de las mujeres. Estos espacios pueden incluir el diseño de campañas de comunicación y sensibilización
- Promover acciones de incidencia política para el establecimiento de sanciones efectivas, que sirvan de ejemplo a la opinión pública para no seguir enviando mensajes de impunidad, así como el fortalecimiento de las estrategias de reparación.
- Promover la creación de defensorías públicas a nivel local para hacer frente al nivel de riesgo que enfrentan como defensoras y ante la falta de recursos financieros para solventar sus actividades.
- Enfatizar la generación de acciones informativas, de acompañamiento y seguimiento a mujeres afrodescendientes, indígenas y de la comunidad LBTIQA+, pues son quienes enfrentan mayor vulnerabilidad para ejercer sus derechos políticos-electorales.
Diseñar estrategias de cuidado tanto de las mujeres políticas, como de aquellas que forman parte de iniciativas que promueven la participación política de las mujeres
- Considerar los riesgos y emociones que enfrentan quienes están liderando las iniciativas, pues están constantemente expuestas a sentimientos de frustración, dolor, enojo, ansiedad y miedo, cuando acompañan a víctimas de violencia política.
- Generar estrategias de contención y cuidado colectivo como una medida para obtener herramientas personales que les permitan enfrentar las situaciones de manera adecuada, priorizando su salud física y emocional.
3. FINANCIAMIENTO POLÍTICO A LAS MUJERES: economías populares, solidarias y circulantes, retos y desafíos
El diseño de campañas políticas es costoso, y las mujeres cuentan con menos redes de apoyo que les permitan recaudar fondos, en particular al interior de los partidos políticos. Adicionalmente, en algunos países no existen topes para los recursos privados, lo cual coloca a las mujeres en una situación de desventaja respecto de los hombres.
Algunos de los países han introducido modificaciones en la legislación electoral y/o de financiamiento, a través de medidas como: la reserva de un determinado porcentaje de los recursos públicos para la promoción de los liderazgos femeninos; la reserva de fondos para la realización de capacitaciones; y la regulación de los espacios en los medios de comunicación durante las campañas electorales, entre otros. A pesar de ello, los recursos aún se distribuyen de manera desigual, concentrándose de forma mayoritaria en las candidaturas masculinas. Asimismo, existe déficit en la fiscalización sobre el uso de los recursos, y los sistemas de sanciones no se aplican de manera eficiente, dando lugar a situaciones de impunidad.
La dificultad para acceder a recursos económicos es un problema que no se limita a las mujeres políticas, sino que también afecta a las iniciativas -activistas, redes de mujeres en política, organizaciones de la sociedad civil- que buscan promover la participación política de las mujeres. Un obstáculo frecuente es que los recursos disponibles son generalmente escasos y poco flexibles, ya que su uso está limitado a la ejecución de proyectos y actividades concretas y su destino es a corto plazo. Salvo algunas excepciones, los apoyos económicos que reciben no están acompañados de asistencia técnica y un apoyo que les permita fortalecer sus capacidades operativas (administrativas y financieras). En algunos contextos, el acceso al financiamiento -tanto estatal como internacional- se encuentra condicionado al hecho de contar con un registro legal, lo cual requiere una inversión en términos de dinero y tiempo. Los recursos se distribuyen de manera desigual, concentrándose en un conjunto reducido de iniciativas, generalmente de tamaño mediano o grande, situadas en las ciudades capitales. En base a este diagnóstico se recomienda:
Fortalecer los marcos normativos para promover el financiamiento electoral para las mujeres
Establecer la obligatoriedad de asignar un porcentaje de los recursos públicos para promover y fortalecer los liderazgos de las mujeres, con especial atención a las mujeres, LBTIQA+, afrodescendientes, indígenas, jóvenes, y con discapacidad.
- Reservar un porcentaje de los fondos que reciben los partidos para capacitación, con el objetivo de trabajar en el fortalecimiento de las habilidades y el liderazgo político de las mujeres, con especial atención a las mujeres, LBTIQA+, afrodescendientes, indígenas, jóvenes, y con discapacidad.
- Incluir disposiciones que regulen el uso de los espacios públicos de difusión en los medios de comunicación, asegurando la presencia de mujeres.
- Intensificar el trabajo en materia de fiscalización del uso de los recursos que reciben los partidos políticos de fondos públicos. Es importante garantizar que los fondos se empleen en los rubros establecidos en la legislación, y que se habiliten mecanismos de transparencia para el monitoreo por parte de la ciudadanía.
- Diseñar e implementar sistemas de sanciones que resulten efectivos. Para ello, es importante que exista una proporcionalidad entre las sanciones propuestas y la gravedad de las faltas/delitos; y que las sanciones sean efectivamente aplicables.
- Acompañar las transformaciones normativas con trabajo de concientización al interior de los partidos políticos, para que estos cuenten con apoyos económicos para las mujeres, adicionales a los establecidos legalmente.
Impulsar modelos de financiamiento para el apoyo de la participación política de las mujeres de carácter integral e inclusivos
- Promover el uso de redes de apoyo y networking, fomentado que las mujeres accedan a financiamiento a través de sus contactos personales y profesionales. Dado que los montos para las campañas políticas son elevados, y que las mujeres suelen contar con menos recursos a nivel individual que los hombres, tejer redes se convierte en una de las estrategias más efectivas.
- Generar articulaciones (alianzas, redes, consorcios) para presentar propuestas y proyectos a oportunidades de financiamiento, tanto nacional como internacional.
- Diseñar mecanismos de financiamiento para las iniciativas que promueven la participación política de las mujeres de carácter flexibles y no asociados a la implementación de actividades o proyectos específicos.
- Promover esquemas de financiamiento a mediano y largo plazo, contribuyendo de este modo a la sostenibilidad de las iniciativas.
- Diseñar esquemas de financiamiento de carácter integral, que junto al apoyo económico ofrezca componentes de capacitación en recaudación de fondos, administración de recursos y estrategia financiera, tanto a mujeres aspirantes a cargos públicos, como a líderes de organizaciones que promueven la participación femenina.
- Impulsar la diversificación de las estrategias de financiamiento de los donantes, apoyando a organizaciones pequeñas y medianas, de incipiente creación y/o pertenecientes a los grupos que enfrentan mayores discriminaciones (LBTIQA+, afrodescendientes, indígenas, jóvenes y con discapacidad). Para ello resulta fundamental una simplificación en la carga administrativa y burocrática, y una flexibilización de los requisitos para acceder a los fondos.
4. INTERSECCIONALIDAD: la articulación política desde la diversidad
Desde su surgimiento, el feminismo tuvo como uno de sus objetivos centrales la inserción de las mujeres en las democracias. Esto se tradujo en la lucha por el derecho a votar y ser elegidas para desempeñar cargos públicos ejercidos por mujeres.
Sin embargo, las barreras al ejercicio del liderazgo político de las mujeres no solo persisten, sino que afectan de modo diferenciado a las mujeres afrodescendientes, indígenas y LBTQIA+.
Es necesario generar las condiciones para que las mujeres en su conjunto puedan competir electoralmente. En este sentido, las reformas que hay que llevar a cabo para hacer que nuestros sistemas políticos sean verdaderamente democráticos deben necesariamente promover el liderazgo político de las mujeres en su diversidad y pluralidad.
Esto requiere pensar que las mujeres ejercen funciones de liderazgo no solamente en las instituciones representativas sino también en las iniciativas que tienen como objetivo promover el liderazgo político de las mujeres. Una red que congregue este conjunto de iniciativas es un camino útil para el intercambio de buenas prácticas y el ejercicio de aprendizaje colectivo entre las mujeres.
Promover el liderazgo político de las mujeres teniendo en cuenta una perspectiva interseccional de la representación tanto de modo descriptivo como sustantivo.
- Revisar si las iniciativas incluyen en sus directivas a mujeres afrodescendientes, indígenas y LBTQIA+.
- Integrar una perspectiva interseccional en todo el proceso de formulación, implementación, monitoreo y evaluación de los proyectos de las iniciativas. Estos dos elementos requieren la presencia de mujeres diversas y plurales en los puestos de toma de decisión, así como garantizar que las áreas de trabajo de las iniciativas sean capaces de contemplar esta diversidad y pluralidad.
- Habilitar instancias de discusión intergeneracional donde se valore tanto la experiencia y el conocimiento acumulado de las mujeres mayores como la osadía y creatividad de las mujeres más jóvenes.
- Incluir en una perspectiva interseccional a las mujeres con discapacidad, también de modo descriptivo y sustantivo, sobre todo en las convocatorias de las iniciativas. Es de suma importancia garantizar que todos nuestros espacios sean accesibles a la diversidad de mujeres presentes.
Garantizar la interseccionalidad dentro de las iniciativas y promoverla dentro de las organizaciones aliadas
- Indagar si las iniciativas aliadas cuentan con una perspectiva interseccional y fomentar prácticas colectivas y en red de inclusión de mujeres afrodescendientes, indígenas y LBTQIA+.
- A la hora de la contratación de servicios en las actividades de las iniciativas, priorizar emprendimientos de mujeres afrodescendientes, indígenas y LBTQIA+ para fortalecer una economía feminista y popular. Esto también permite generar espacios seguros para todas las iniciativas a las cuales se quiere llegar.
Impulsar el trabajo colectivo y en red
- Generar articulaciones entre diferentes iniciativas. Dado que los retos que se enfrentan para la participación política de las mujeres y las personas LBTQIA+ en América Latina son múltiples, el trabajo en red contribuye a generar sinergias y a asegurar que las diferentes voces estén representadas.
Considerar espacios de diálogo entre las iniciativas con el propósito de generar mecanismos que garanticen que esta red sea un espacio libre y liberador para la diversidad y pluralidad de mujeres que hacen parte de ella.

Podés conocer más del Mapeo de iniciativas de apoyo al liderazgo político en América Latina en https://www.institutoupdate.org.br/es/mapeo
En Movilizadas: iniciativas que impulsan la democracia contamos historias de personas e iniciativas que se mueven por más y mejor democracia en América Latina y el Caribe.