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“Las mujeres se acostumbran a que les peguen y defienden al que les pega”, expresó un varón boliviano en uno de los 47 grupos focales que junto con las 4731 encuestas y 49 entrevistas en profundidad conforman la base del estudio Rompiendo moldes, que analiza los comportamientos y creencias que tienen jóvenes de entre 15 a 25 años de 8 países de América Latina y el Caribe en torno a las violencias y las relaciones sexoafectivas.

Las creencias e imaginarios puestos en juego en las relaciones de los y las jóvenes revelan una idea distorsionada del amor, ligado al amor como posesión y control. El amor romántico, según el informe presentado en la Ciudad de Bogotá el 25 de julio, “lleva a los jóvenes a reproducir desigualdades y normalizar situaciones de violencia machista”.

Seis de cada diez mujeres y hombres jóvenes creen que las mujeres no salen de las relaciones de pareja violentas porque el hombre amenaza con matarlas, mientras que cinco de cada diez creen que las mujeres consideran que la violencia que sufren es normal.

“La normalización de la violencia llega a tal punto que el 86% de las y los jóvenes no intervendría si un amigo le pega a su novia; es más, el 25% considera que sus amistades no intervendrían si la agresión ocurre en un espacio público, como puede ser la calle, el parque o las discotecas”, asegura Rompiendo moldes.

Frente a este escenario desalentador, el informe pregunta acerca de qué estrategias construir para promover narrativas que involucren otro imaginario de hombres y otro imaginario de mujeres. Los imaginarios y normas sociales nocivos predominantes están relacionados con el control de los cuerpos y la sexualidad de las mujeres, y se estructuran en torno a la construcción de la feminidad subordinada y a la masculinidad hegemónica.

“Hay un dato positivo”, expresó Belén Sobrino, directora del informe, “el 67% de lxs jóvenes consideran la violencia contra mujeres y niñas como un problema grave”. Esta concienciación podría responder a la buena recepción de las campañas llevadas adelante por el movimiento feminista a escala mundial.

Una de las autoras y principales impulsoras de Rompiendo moldes y la campaña ¡Basta!, la nicaragüense Damaris Ruiz, reconoció que “ya no nos basta con tener marcos jurídicos. Urge la prevención”. Actualmente, dieciséis países latinoamericanos y caribeños cuentan con leyes contra la violencia hacia las mujeres, y quince han avanzado en tipificar el feminicidio/femicidio en sus legislaciones.

“El avance legislativo es un paso importante, pero las brechas en la implementación refuerzan la impunidad social y jurídica en la erradicación de las violencias contra mujeres y niñas. Sin un presupuesto adecuado ni los mecanismos efectivos para la prevención, atención y sanción es muy difícil disminuir la violencia contra las mujeres”, advierte el informe.

En la presentación de Rompiendo moldes: transformar imaginarios y normas sociales para eliminar la violencia hacia las mujeres, en un auditorio colmado de periodistas especializadas en género de 12 países de la región, Damaris Ruiz expresó que a pesar de los datos sobre la naturalización de las violencias encuentran “en esta población una enorme vocación de cambio”. En ese sentido, afirmó la importancia del activismo en los medios de comunicación, las redes sociales y las calles: “Ni Una menos es un virus grato”, sintetizó.

 

Otros datos:

  • El 62% de los hombres de 15 a 19 años de la región justifica la violencia sexual por el consumo de alcohol en los varones y que el 72% culpa de las agresiones a las mujeres por la ropa que usan.
  • En el ámbito de la sexualidad, también existe una creencia altamente normalizada sobre el placer y deseo sexual: el 87% de las y los jóvenes cree que los hombres tienen mayor deseo sexual que las mujeres.
  • El 72% de mujeres y hombres entre 15 y 25 años creen que es incorrecto que una mujer interrumpa un embarazo no deseado.
  • El 77% de las mujeres y hombres jóvenes están de acuerdo con que todas las mujeres deberían ser madres.
  • El 67% de los varones y el 73% de las mujeres creen que las lesbianas y trans no deberían mostrar su orientación en la calle.

 


Los resultados obtenidos se basan en el análisis de 4731 encuestas a mujeres y hombres jóvenes, de 15 a 25 años, entre marzo y abril de 2017, junto con las reflexiones promovidas en 47 grupos focales y 49 entrevistas en profundidad realizadas entre junio y julio de 2017. El informe aporta tendencias regionales y ofrece un análisis comparativo entre Bolivia, Colombia, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana, los ocho países que participan en la campaña ¡Basta!

Más info: https://www.oxfam.org/es/informes/rompiendo-moldes-para-luchar-contra-violencia-machista-latinoamerica