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Sentimos que estamos juntas en el trabajo cotidiano de hacer un mundo más justo, equitativo, igualitario, despatriarcalizado, y con una economía en función de las personas y no viceversa.

Buen día a todas y todos. Celebro el inicio de éste importante debate en el Congreso de la Nación y agradezco la invitación que me hiciesen a participar del mismo.

Soy coordinadora nacional de CLADEM Argentina. CLADEM es una red feminista que hace presencia en 15 países de la región desde hace 30 años y trabaja en la promoción y defensa de toda la gama de derechos de las mujeres, los Civiles y Políticos y los Derechos Económicos Sociales y Culturales, especialmente los Sexuales y Reproductivos.

Dirijo mis palabras a las diputadas y diputados, y también, especialmente, a las miles de adolescentes y jóvenes que en todo el país que están siguiendo este debate tanto en vivo como en diferido. Hay muchos varones también, siéntanse aludidos.

Voy a hablar del embarazo y la maternidad infantil forzada. Referida ésta al grupo de niñas menores de 15 años.

Algunos datos: desde el retorno de la democracia a la fecha (1983-2016) se han producido 103.509 nacimientos de madres entre 10 y 14 años. Esto es: 3.062 en promedio por año, 8 niñas por día. 3 niñas por hora.

Son cifras terribles. Pero sabemos que hay cierta gimnasia nacional en negar o banalizar los datos. En este debate ya nos tocó ver cómo contra toda evidencia, incontrastable por demás, presentada por expertas y con los datos producidos oficialmente, aquí se ha negado que el aborto ha sido por muchos años la principal causa individual de fallecimientos.

Si observamos el desempeño desde 1990 a 2015 de la Tasa de Fecundidad Específica (TFE) del grupo quinquenal de niñas de 10 a 14 años, lo que podemos decir es que en la década de los 90 la línea se ubica por encima de la media, y en la década de los dos mil se sitúa por debajo. Interesante para pensar qué pasa con la fecundidad en las niñas en periodos de crisis. La TFE es la relación entre el número de nacimientos sucedidos en el país por año de madres de este grupo quinquenal de edad, sobre el total de niñas del mismo grupo quinquenal. Esto expresado por cada 1000 niñas.

Si analizamos la tasa de fecundidad específica del año 2012 el más próximo al promedio 3062 de los 35 años vemos que Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes, encabezan el ranking por encima del total país.

Con estos datos podemos afirmar, entre otras, que una niña de 10 a 14 del NEA está expuesta 8 veces más al riesgo de ser madre que una niña de CABA. ¿Qué dicen los estudios acerca del embarazo y la maternidad en la niñez y adolescencia temprana?

En el informe mundial “Maternidad en la niñez” (2013) el Secretario general adjunto de ONU y director de UNFPA por entonces Dr Babatunde Osotimehin, dijo “Cuando una niña queda embarazada, su presente y futuro cambian radicalmente, y rara vez para bien…se desvanecen sus perspectivas de trabajo y se multiplica su vulnerabilidad frente a la pobreza, la exclusión y la dependencia”.

En nuestro balance regional de 2016, sostenemos que un Embarazo Infantil Forzado se produce cuando una niña menor de 15 años queda embarazada sin haberlo buscado o deseado y se le niega, dificulta, demora u obstaculiza su interrupción.

Sobre los riesgos. Estos trabajos y otros, incluida una reciente investigación del Ministerio de Salud sobre el tema (Niñas y adolescentes menores de 15 años embarazadas, resumen ejecutivo, 2017), coinciden en identificar que las niñas y adolescentes más jóvenes se exponen a riesgos más altos (multiplicados por dos o por cinco veces ) que las de mayor edad: muerte materna, infecciones, riesgos cardiovasculares, eclampsia, fístula obstétrica, parto prematuro, mortalidad neonatal e incidencia del bajo peso. También altas tasas de depresión, pensamientos de suicidio.

Y entre los riesgos sociales se advierte que el EyMIF

  • Potencia todas las vulnerabilidades previas como la pobreza, exclusión.
  • Afecta las relaciones sociales de la niña no sólo al interior de su familia sino con su entorno.
  • Condiciona todas sus posibilidades futuras, en general.
  • Y lo expresado respecto de educación y perspectiva de futuro en la cita del Dr. Babatunde. 

     

    En este recinto y en los medios hemos escuchado expresiones violentas, estigmatizadoras y poco empáticas sobre las niñas y adolescentes por parte de la usina creadora de la campaña del bebito, del tipito, del feto gigante, del uso de imágenes amarillistas, del uso inapropiado y doloroso de referencias al holocausto y de la campaña “cuidemos las dos vidas”. Han usado la CDN para hablar de los derechos del embrión y del feto.

    Ahora bien, pregunto: Les escucharon hablar de los derechos de estas niñas?. Hablaron acaso de su derechos a la salud, educación, a la integridad personal, al desarrollo integral, a una vida libre de violencia, por ejemplo? Aquí han promocionado y casi enaltecido la violación.

    Una buena parte de estos embarazos son producto de violación según los términos del CP en los casos de menores de 13. Y el grupo de 13 y más, si bien tiene capacidad de consentir, de ningún modo se descarta que también sufren violaciones ni que sus vidas no corran riesgos de salud y vida.

Otra pregunta: ¿consideran ustedes que quienes han venido a contarnos sus estrategias de “contención” que grosso modo consiste en presionar a niñas y mujeres para que sí o sí prosigan con embarazos en cualquier circunstancia y condición, piensan en las dos vidas?. Ya escuchamos la experiencia de Norma la mamá de Ana María Acevedo. Además, esa supuesta contención produce maternidades infantiles forzados con todas las riesgos y consecuencias de corto y largo plazo.

Por este debate hemos conocido una suerte de protocolo no formalizado de actuación que consiste en utilizar la biblia para sembrar culpas o el código penal para infundir miedo o el pre-diagnostico de síndromes no reconocidos por la OMS parapetados desde el poder en la relación médico- paciente.

Hay otras propuestas perversas salidas de la misma usina: sacar el feto a los cinco meses, otorgar asignaciones, y aquí un paréntesis: se acuerdan lo que se ha dicho de las adolescentes en relación a la AUH. Si hay un dinero público moralmente cuestionado y estigmatizado es ese.

También han propuesto las adopciones desde el útero, lo que parece ser una variante de la subrogación de vientres.

Ultima pregunta: ¿ustedes les han visto organizar marchas contra el gatillo fácil, o avanzar judicialmente contra quienes abusan de niñas y niños?, o promover acciones contra el abuso y la cultura de la violación?.

Las respuestas se las dejo a cada quien.

Finalmente, con mucha alegría hemos visto a adolescentes y jóvenes en las casas, calles y todas partes tomar como suya esta demanda central e histórica para todos los feminismos.

Hemos visto que apropiaron para sí la consigna “Educación sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar y Aborto legal para no morir” porque tiene todo que ver con sus vidas, con su presente y su futuro.

Sentimos que estamos juntas en el trabajo cotidiano de hacer un mundo más justo, equitativo, igualitario, despatriarcalizado, y con una economía en función de las personas y no viceversa.

Sentimos que estamos juntas en el trabajo cotidiano de hacer un mundo más justo, equitativo, igualitario, despatriarcalizado, y con una economía en función de las personas y no viceversa.

A esta ley la vamos a ganar por la fuerza de la razón y del movimiento!

A las adolescentes y jóvenes: es hermoso saber que están ahí. Las estábamos esperando.