yo no me olvido que tu parte favorita del cuerpo son mis manos
aprendo que cada una tiene 27 huesos y que nacemos con el reflejo de prensión palmar, ese que cuando sos bebé te hace agarrar las cosas con fuerza y
no podés soltar
desaparece a los 6 meses no sé por qué en mí persiste
juntas hacen un rezo y si las apoyás sobre mi piel puedo generar el recuerdo sensorial de su peso para que luego se conviertan en anhelo
sé percibir el gesto tímido cuando colocas la presión justa para una caricia, a veces me pongo torpe porque me preocupa mucho ejecutar bien la cadencia y espero que no se note que quizás están sudando de los nervios o el raspor de aquella pielcita que dejé mordida
¿son ellas la extensión de nuestra ternura?
todo lo sé por mi abuela cuando me acariciaba desde la entreceja hasta la punta de la nariz
(creo que ahí se esconde el alma)
la mejor manera que tengo de estudiar algo es escribiendo a mano, hay algo de pasar las cosas por ese cuerpo hablado que a través de ellas también habla ¿o no te enseñaron que no hay que señalar a las personas? en 1620 juan de pablo bonet publicó su “reducción de las letras y arte para enseñar a hablar a los mudos” pero hablar con señas es tan antiguo como el lenguaje mismo. te puedo contar que en el mundo son más de 300 lenguas de signos las que conviven y que la tribu de una isla de massachusetts desarrolló la suya porque la mayoría de la población era sorda por una cuestión genética, hasta oyentes la terminaron usando entonces
la pregunta me invade ¿tendrían
tus manos el coraje
de hablarme?
pienso que mi mayor demostración de afecto es en la cocina o haciendo un regalo artesanal con una carta escrita en cursiva. lo de volver a escribir en cursiva fue importante, la había dejado en la secundaria y sentí recuperar algo de un mundo del que ya poco queda y que insisten en destruir ¿lo notás? las palabras en cursiva compiten por el trazo más largo: la unión hace a la fuerza. ocupa más tiempo y elegancia, pienso que es un decir que quedó obsoleto porque ahora todo es tan rápido y mersa… cocinar también es importante, ejecuto ese talento como legado ancestral. nunca me voy a olvidar del libro de doña petrona de mi bisabuela, lamentablemente ya no lo tenemos creo que lo vendieron en alguna crisis justamente para poder comer
me gustaría que sepas que adoración viene del latín adoratio formada por el prefijo ad -hacia- y el verbo orare -hablar, orar-, devino de la acción llevar la mano hacia la boca. el famoso besamanos que desde tiempos inmemoriales demuestra la veneración o respeto hacia alguien, es muy usual que lo veamos en la corte de un rey o en el anillo de un papa
besarle a usted la mano
ya podía adivinar que era un acto político
hasta religioso más aún
volvería a besarlas
desde 1985 los famosos dejan sus huellas en la vereda de las estrellas enfrente del hotel hermitage ¿alguna vez caminaste por nuestro walk of fame? este año laurita fernández, marcelo polino, matías alé, gerardo romano, martín bossi. hasta la hija de lulipop. son importantes las manos. me gusta meterlas en la arena, ir tan profundo como se pueda
sentir el pulso del mar en mis palmas ir tan
profundo como se pueda
¿opinás que las manos entienden de hondura sin necesidad de perforar
la piel?
el reconocimiento por huella dactilar lo inventó un paisano, juan vucetich. me fascina pensar que la punta de nuestros dedos contiene unicidad. asumo que para saber quién soy tendré que mirar cada
curvatura o
quizás en el centro
casi imperceptible
halle la respuesta
no te asustes entonces si agarro una lupa para entenderte
me gustaría armar un álbum de huellas de cada persona que amé, serían como pequeños laberintos algunos parecen imposibles otros me señalan el camino
el de mi madre llevaría la advertencia: “sin salida”
jugaría cada domingo quizás con la esperanza de algunos caminarlos distinto, caminarlos mejor, salir más rápido o permanecer más tiempo, crear una salida artesanal. escribir en cursiva casi como consuelo: te amaron
y supiste amar
¿te diste cuenta de que las heridas en las manos sangran más? ¿alguna vez lo notaste cortando una cebolla? tenemos una inmensa red vascular en esa zona, derivan de dos arterias: la radial y cubital. a mi me enseñaron que para parar el sangrado hay que ponerle azúcar, podríamos hablar del amor como analogía pero ¿no te parece que hay demasiada crueldad como para confiar en el cariño como única estrategia? me acordé de la vena amoris -del latín, “vena del amor”- que surge de los egipcios y luego la popularizan los romanos, tiene que ver con que el anillo de compromiso se coloque en el dedo anular porque ahí se encuentra una vena que desemboca directamente en el corazón. resulta que todas las venas fluyen hacia el mismo lugar y en las manos hay una cantidad exagerada, quizás no es sólo una son ellas en su totalidad. ahora entiendo que exista la imposición de manos, son por excelencia el camino que tiene corazón. y eso cura
me interesa que puedas escuchar esta canción de sandro llamada “las manos”, prestale atención a los planos que hacen directamente a sus manos que sostienen un micrófono pero pareciera que sostienen todo un mundo. también a los silencios, la entonación, la manera en que vibra todo a su alrededor. es curioso pensar que las manos de una madre y las de dios en su relato son casi indistinguibles, pues quiere hablar de manos santas…
él se remite al recuerdo del peso de la mano curtida de su abuelo pasando por su cabeza a modo de agradecimiento, dice sentir esas manos en ese momento mientras habla, cuenta que esta canción floreció porque ya vivía dentro suyo. se me ocurre pensar ¿cuánta siembra hay en mí puesta por las manos de mi abuela? también curtidas, también agradecidas. mi lugar favorito es la primavera y pienso ahora tendré que florecer para descubrir la herencia que se esconde en los rincones de mi memoria ¿podrías llorar
sobre mis poros regar
los brotes de este suelo?
un día tiradas en su cama me dijo que desde que nací su debilidad fueron mis manos. me lo dijo mirándolas fijamente mientras las acariciaba, después de eso me las besó. hubo un cumpleaños suyo que con mi tío acompañando con la guitarra le canté esa canción que dice las manos de mi madre me representan un cielo abierto. ahora miro al cielo y puedo entender, hay algo de contención a la vez de infinidad. no sabés lo que me alivia pensar que le significaron algo similar porque si las manos
no mienten
ella siempre
supo todo
¿dónde están
las manos de perón?
el pueblo quiere saber
puedo adivinar mucho sobre una persona con sólo observarlas. no hablo de la quiromancia que hace miles de años se ocupa de leer las palmas, me aterra pensar que en sus líneas está determinada mi vida pero sí me atrae la idea de que ahí yace la esencia
contienen el paso del tiempo, los callos del esfuerzo, el olor a laburo
desde lo más mundano hasta la conexión misma con la espiritualidad
¿miguel ángel en la creación del adán quiso decir que si estiramos un poco el dedo índice llegamos a dios? quisiera preguntarle al diego qué se sintió haber estirado ese dedo
y llegar pedirle
prestadas a dios
sus manos
me acuerdo del profesor marxista que me enseñó sobre el materialismo histórico y la intervención del hombre transformando la naturaleza a través del trabajo. ahora pienso si todas mis quejas sobre esta época tienen que ver con que antes la potencia de nuestras manos importaba. si es que ahora sólo queda un resto de ese movimiento fundacional de la perfecta articulación del carpo metacarpo y falanges que representan al único sentido que es recíproco:
nos tocamos cuando te toco.
Niki Castillo es psicóloga formada en la UBA y nacida en Buenos Aires, le gusta escribir y practicar el psicoanálisis.