Desde Neuquén, las socorristas de la Colectiva Feminista La Revuelta presentaron las estadísticas del servicio Socorro Rosa y aseguraron que acompañaron a 2.737 mujeres que decidieron abortar en los últimos tres años.

“En Neuquén las mujeres no abortan más que en otros lugares, lo que ocurre es que en Neuquén están Las Revueltas”, dijo hace tiempo una feminista de Paraná que conoce el trabajo de la colectiva que acompaña y cuida a quienes desean interrumpir un embarazo.

Según el informe, 1.216 mujeres acudieron a La Revuelta el año pasado para llevar adelante un aborto. En 2014 fueron 568; en 2015, 953. De las que abortaron en 2016, el 52% tenía más de 25 años y el 66% era madre al momento de solicitar ayuda, mientras que el 18% había interrumpido un embarazo con anterioridad.

El 70% manifestó ser creyente de alguna religión, “lo que evidencia que los mandatos religiosos son impotentes cuando la decisión de abortar está tomada”, explica el comunicado.

El 89% aseguró estar acompañada en la decisión de llevar adelante el aborto. El 45% expresó haber sufrido episodios de violencias sexistas en algún momento de su vida, “entre las que se destacan violencia emocional, física y sexual. En las conversaciones, varias mujeres reconocieron haber sufrido también violencia obstétrica”, continúa el informe.

En cuanto a la situación laboral, el 57% manifestó trabajar en relación de dependencia. El 43% no contaba con ningún ingreso salarial propio y, de las que cobraban un sueldo, sólo el 30% se acercaba o superaba el salario mínimo, vital y móvil, mientras que un 27% percibía un ingreso por debajo del mismo.

“Estamos desarrollando una cultura y una política de cuidados basadas en una ética de la amorosidad, de la sensibilidad, donde sabemos que nos necesitamos, donde sabemos que estar juntas produce brincos de libertad contra viento y marea”, dice Ruth Zurbriggen, activista feminista, referente de la colectiva patagónica.

“El socorrismo nos deja mucha politicidad, muchos saberes construidos con otras, la sensación de que ejercemos nuestro poderío mujeril, entonces vamos teniendo vidas más placenteras, más amorosas”, asegura Ruth.

Belén tiene 30 años y es maestra, ella explica que el feminismo cambió su existencia y que el socorrismo “es tejer redes de cuidado entre mujeres, desandando las tramas y las trampas del patriarcado”.

“La vida entre mujeres es linda, amorosa, una tiene mucho que aprender de las otras y eso construye una sensibilidad que nos deja la piel expuesta”, expresa Belén y agrega que “hay que animarse a acompañar porque es una experiencia muy placentera, con potencialidad política y colectiva”.

Micaela tiene 18 años, estudia Trabajo Social en la Universidad Nacional del Comahue y da clases de Expresión Corporal en un jardín maternal. Es la socorrista revuelta más joven desde marzo y le gusta pensar al socorrismo como “un acto revolucionario”.

“Nos empoderamos mutuamente con cada palabra que se cruza, cada mirada, cada conversación y cada sentir que se hace propio, que se hace carne. El socorrismo es no volver a sentirte sola nunca más. El feminismo y el socorrismo te salvan”, dice Micaela.

Desde 2010, La Revuelta brinda información y acompaña a mujeres en sus abortos y en 2012 impulsó la conformación de “Socorristas en Red”, que nuclea a 42 colectivas feministas de todo el país.

Además, la colectiva realiza un trabajo de articulación con la Red Nacional de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir, actualmente integrada por casi 700 trabajadoras y trabajadores de todo el país. También es parte de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

El teléfono de La Revuelta es 299-4722618 y está encendido de lunes a viernes de 9 a 21, y los sábados de 11 a 17. Fuera de esos horarios, las activistas reciben mensajes en la fanpage de Facebook La Revuelta Colectiva Feminista.