Frente al desmantelamiento de las políticas públicas de cuidado, el Acuerdo Nacional por los Cuidados propone un horizonte de corresponsabilidad social, con un Estado que garantice derechos y políticas públicas que permitan distribuir de manera más justa el tiempo, los recursos y las tareas que sostienen la vida.
La Argentina tiene historia en la construcción de políticas públicas orientadas a ampliar derechos y proteger la vida. La educación pública, los derechos laborales, la seguridad social, la salud pública y la incorporación de los tratados de derechos humanos a la Constitución Nacional forman parte de esa genealogía. En los últimos años esa trayectoria también comenzó a expresarse en la agenda de los cuidados, con políticas destinadas a redistribuir el trabajo que sostiene la vida y con la propuesta de construir un Sistema Integral de Cuidados. Hoy la organización social del cuidado está en emergencia. Mientras aumenta exponencialmente el costo de vida y el endeudamiento de las familias, mientras crece el hambre, el abandono en salud, el desamparo de diversos grupos sociales, mientras se profundizan las desigualdades y aumenta la mortalidad infantil, mientras el cansancio, la pobreza de tiempo y el pluriempleo moldean la vida, las políticas públicas de cuidado fueron debilitadas, desfinanciadas o directamente desaparecieron. Este es el resultado del ajuste feroz sobre quienes menos tienen. Cada vez más familias deben resolver solas necesidades que deberían formar parte de un sistema de protección social. Se destruyeron 48 de 50 políticas de cuidado. Cuidar es más que nunca una responsabilidad privada en condiciones aún más frágiles, cuando debería ser una prioridad pública.
Poner los cuidados en el centro significa profundizar la democracia, porque amplía derechos y fortalece la responsabilidad colectiva sobre lo que hace posible la vida. Significa construhablar de cuidados no es proponer una agenda sectorial sino una forma distinta de organizar la sociedad. Allí donde se promueve el individualismo como única respuesta, la lógica de los cuidados propone comunidad; donde se naturaliza el abandono, propone responsabilidad colectiva; donde avanza la fragmentación, propone reconstruir vínculos sociales.
Estos son los 13 ejes que reúne la iniciativa:
- El futuro se construye hoy. Reconocer los cuidados como una necesidad vital y una responsabilidad social compartida, con políticas públicas que garanticen el derecho a cuidar y a recibir cuidados.
- Una sociedad que cuida a las infancias. Ampliar los servicios de cuidado y la educación pública desde los primeros meses de vida, con más recursos, tiempo e infraestructura para acompañar las crianzas.
- Adolescencias y juventudes con proyectos de vida. Garantizar el acceso a la educación, la salud física y mental, la vivienda, el trabajo y los espacios comunitarios que promueven la autonomía.
- Personas con discapacidad con autonomía e independencia. Eliminar barreras y asegurar apoyos, acompañamientos y entornos accesibles para garantizar la participación plena en la vida social.
- Una sociedad donde se pueda disfrutar de la vejez. Fortalecer los sistemas de cuidado y protección social, reconocer las trayectorias de quienes cuidaron y garantizar ingresos, autonomía y participación comunitaria.
- Familias con tiempo, espacio y recursos para cuidar. Ampliar las licencias, distribuir las tareas de manera más equitativa y reconocer la diversidad de las formas familiares, con políticas que eviten que los cuidados recaigan exclusivamente en los hogares.
- Atender la diversidad de los cuidados en el territorio. Desarrollar políticas que contemplen las realidades locales, las comunidades rurales e indígenas y las distintas condiciones de acceso a servicios, protegiendo también los territorios y los bienes comunes.
- Trabajadoras y trabajadores del cuidado registrados, formados y bien remunerados. Reconocer el valor de este trabajo, promover la formación y la certificación de saberes, garantizar salarios dignos y fortalecer los derechos laborales.
- Reconocer como trabajo el cuidado comunitario. Formalizar y remunerar las tareas de quienes sostienen comedores, espacios educativos y redes territoriales, y fortalecer a las organizaciones comunitarias sin reemplazar las responsabilidades estatales.
- Mujeres y diversidades con soberanía sobre su cuerpo, tiempo y trabajo. Redistribuir las tareas de cuidado, reducir las desigualdades económicas y garantizar el derecho a decidir sobre los proyectos de vida, la maternidad y la crianza.
- Un Estado que asegure el acceso universal a los cuidados. Articular y ampliar los servicios y programas existentes mediante un sistema integral que garantice el acceso con independencia del lugar de residencia o los recursos económicos.
- Disponer recursos para los cuidados y contabilizar sus beneficios. Establecer mecanismos de financiamiento sostenibles y políticas fiscales que reconozcan el valor social y económico de los cuidados, también como una inversión que genera empleo y reduce desigualdades.
- Desde el cuidado, construir una sociedad más justa. Promover un pacto social que articule a los movimientos feministas, sindicales, comunitarios, ambientales y de derechos humanos en torno a una organización de la vida basada en la igualdad, la solidaridad y la corresponsabilidad.
Leé el documento completo en: Acuerdo Nacional por los Cuidados.
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