Foto de portada: Ornella Greco. Material de prensa.
El sábado 3 de octubre, Cazzu se presentó ante más de 20 mil personas en el Estadio 23 de Agosto de San Salvador de Jujuy. Fue el primer estadio de su carrera y su provincia natal fue el lugar elegido política y afectivamente para marcar un hito en su carrera, en medio de su gira internacional y después del lanzamiento de Latinaje, su último disco que tiene por delante Uruguay y España. “Intento llevar este estandarte jujeño conmigo, soy más de donde soy que quién soy”, sostuvo la artista. La presentación fue también una oportunidad para homenajear las raíces culturales de su tierra, con coplas jujeñas, referencias al carnaval y una puesta en escena que incorporó el trabajo de mujeres de la provincia. Después del show, Cazzu se hizo un tiempo para conversar con Romina Zanellato para el canal Ruido y Sentimiento. Hablaron sobre su música, el camino artístico hasta el último disco, el lugar que tiene para ella el público en sus canciones y la gira por Argentina, Latinoamérica y Estados Unidos.
“¿Por qué estoy acá?”
En la entrevista con Romina Zanellato, Cazzu habla de las culturas que convergen en Jujuy, los rituales del carnaval y el vínculo con la Pachamama. También recuerda una experiencia que tuvo a los 17 años, durante un viaje de egresados al sur, cuando entendió lo que significaba ser jujeña fuera de su provincia.
“Los pueblos del norte somos pueblos bastante discriminados, con identidades burladas. A los 17 me fui de viaje de egresados al sur, con 17 años entendí eso. Cómo se burlaban de nuestro acento, de nuestros colores, de nuestras formas. Fue la primera vez que entendí lo que era ser jujeño y jujeña afuera”, cuenta.
En otro momento de la charla, Romi le pregunta por una frase que Cazzu había dicho sobre el escenario: “Tiene que cambiar la vida para que cambie la música”. ¿Qué había pasado para que Latinaje sonara tan distinto de sus trabajos anteriores?
–Romi: Ayer dijiste arriba del escenario “tiene que cambiar la vida para que cambie la música”, ¿qué pasó para que en Latinaje cantaras distinto e hicieras canciones tan distintas a lo que venías haciendo?
–Cazzu: Mi psicóloga es muy responsable de estas cosas. Mi terapia es muy responsable. Cuando empecé con ella yo estaba haciendo Nena trampa, y yo estaba muy triste, muy enojada. Tenía muchas frustraciones juntas de todo tipo. Y yo sentía que se venía el último momento mío en el género urbano, en el trap.
–Romi: ¿Por qué?
–Cazzu: Porque me estaba lastimando mucho la escena. Ya no lo podía soportar. Yo decía, “¿Por qué? ¿Por qué me estoy agarrando de esto? ¿Por qué estoy acá?” Seguramente hay más, ¿viste? El género urbano está hecho de relaciones.
El público, su motor de cambio
En la entrevista, la artista afirma que la razón por la cual se animó a cambiar su música es por su público. “Hay una idea de devaluación del público. Esta idea de hacer música simple es una forma de estupidizar a la gente y de pensar que la gente no tiene la capacidad de escuchar algo complejo.. y es mentira. La gente tiene ganas de las propuestas que le llevás. A veces hay más público y a veces menos, pero siempre hay”, dijo y agregó: “Yo no sé si quiero ser la música de fondo de alguien. Quiero hacer discos que la gente tenga que cerrar los ojos e irse adonde los estoy llevando”.

En otro momento de la conversación, Cazzu habla de cómo mira a quienes van a verla y del lugar que ocupan en su proceso creativo. Una relación que, incluso en un estadio, busca que no se reduzca a una multitud indistinguible.
“Yo no puedo interpretar a las personas que me vienen a ver como una masa. Me gustaría poder mirar a todas las personas, poder ver las caras de todos, porque es la brújula con la que hago la música. Cuando miro una cara, que a veces lo hago gracias a la cámara, entiendo cosas de la música. Entiendo cosas de las letras. Entiendo cómo meterme al estudio a seguir haciendo cosas”. Y sintetiza: “La gente para mí es lo que yo después soy”.
Mirá la entrevista completa de Cazzu con Romina Zanellato en Ruido y Sentimiento.