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La marcha que es música y baile, que es deseo y fiesta es tironeada cada vez más por las empresas multinacionales y por los gobiernos neoliberales que visten con globos de colores y luces de neón orgullosas sus comerciales y sus propagandas. Pero ahí están lxs que se fugan, lxs descosidos por la crisis económica, por las políticas de ajuste y represión, lxs cansadxs, lxs que llevan las heridas sin cicatrizar bajo los rayos del sol, lxs inconformes, lxs ardientes tomando cada rincón del espacio público, ahí van pervirtiendo monumentos, ahí van saliva a saliva en cada beso, ahí van subvirtiendo la memoria de las calles.

Incómodo, intenso, desbordante el sol del 2 de noviembre bañó el sábado en Plaza de Mayo y alrededores. Así, como el orgullo que, también es torpe, frágil, desencanjado. Fueron más de quinientxs mil lxs se reunieron para movilizarse hasta el Congreso en la XXVIII Marcha del Orgullo, que en esta edición no llevó las siglas LGBTIQ*. Porque ya no representan, porque ya exceden, porque ya no alcanza el abecedario, explicaron durante los días previos, desde la comisión organizadora. 

Rotxs, felices, agotadxs, exhaustxs bailaron, primero, con los temas de La Queen, Mala Fama y Marilina Bertoldi en el escenario para después atravesar el arcoiris inflable montado, de la lado a lado de la Avenida de Mayo, a la altura  del Cabildo y desandar las calles con la música que ponían en sus parlantes las camionas (las tradicionales carrozas) hasta Rivadavia y Entre Ríos. Ahí donde no había escenario porque este año el Gobierno Nacional de Mauricio Macri, a diferencia de ediciones anteriores, decidió no ponerlo para realizar el acto de cierre. 

“Macri no es puto es liberal, hacete cargo, él es heterosexual”, cantaron varios grupos durante la marcha, que estuvo atravesada por el clima pos-electoral, el triunfo de Alberto Fernández en las urnas y el cambio de signo del gobierno. “Alberto Presidenta, Alberto Presidenta, Presideeentaaa”, coreaban algunxs estirando la A. Y la cara del presidente electo también tuvo eco en las remeras, pintado y lookeado con corbata del orgullo y en algunas banderas que flameaban en las camionas, junto a Néstor y Cristina. 

“Por un país sin violencia institucional ni religiosa. Basta de crímenes de odio”. Esa fue la consigna de la marcha que habita la fiesta y también la rabia. Fiesterxs y rabiosxs. Glitter y espuma entre las piernas y por la boca. Que el festejo también es parte de la furia y viceversa. Que cabe todo, que estamos todxs. Lxs pionerxs y lxs jóvenes de ahora. La reivindicación de Carlos Jaúregui y su lucha, como la de Diana Sacayán y Lohana Berkins; el reclamo por el aborto legal, seguro y gratuito; la implementación de la ESI; la deuda externa y las políticas públicas nacionales. “Nuestras hormonas no se recortan. Resistencia trans”, se leía en algunos carteles y banderas pintados a mano. El colectivo viene reclamando el faltante de hormonas en los centros de salud, como así también el de los medicamentos para el tratamiento de VIH. “Sin ministerio de salud no hay orgullo”, decía otro de los carteles y a su lado,

Distintas organizaciones han enviado hace pocas semanas un petitorio a la Dirección de Salud Sexual y Reproductiva denunciado faltantes de insumos que provocaron la necesidad de cambios de tratamientos por parte de usuaries del sistema de salud, y exigiendo su regularización. Reclaman se dé a conocer públicamente la información relacionada con la compra y distribución de insumos, así como la continuidad en la entrega de tratamientos desde la Secretaría de Salud de Nación. Actualmente dicho abastecimiento es desigual y heterogéneo de acuerdo a la capacidad de compra de cada localidad y su voluntad de abordar el tema, en completo incumplimiento de la ley nacional.

En un informe publicado por el gobierno de la Provincia de Buenos Aires sobre la gestión del programa provincial de género y diversidad sexual de Abril de 2019, reconocen la falta de cobertura de insumos para el tratamiento médico de hormonización por parte del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación. Explican que se efectuó una única entrega de insumos en febrero de 2019 que no satisfacen las necesidades de la provincia. De los 7 medicamentos incluidos en la canasta solos se entregaron cinco, faltando estradiol gel y acetato de ciproterona. Los medicamentos entregados solo alcanzaron para cubrir uno o dos meses de tratamiento y no consideraron el incremento poblacional mensual.

“Existe un evidente problema de abastecimiento de los insumos necesarios para iniciar y sostener los procesos de hormonización en función de las necesidades de la población trans en nuestro país. Por un lado, faltan oferentes en los procesos licitatorios iniciados. El mercado de comercialización de la mayoría de estos medicamentos se encuentra limitado a pocos oferentes y a su decisión de aumentar los costos probablemente en función de réditos comerciales. Por otro lado, el Estado Nacional anuncia a las provincias el faltante de insumos justificando la decisión de las empresas farmacéuticas de no ofertar o no sostener las ofertas realizadas debido a la inestable situación económica actual, asociada a la devaluación y el aumento sostenido y no controlado del precio de los medicamentos”. Señalaron en un informe sobre el tema desde la organización Soberanía Sanitaria.

Entre la multitud, Higui levantó otro donde se leía: ¨Justicia por La Chicho”, la trans asesinada la semana pasada en La Plata. La bandera de Chile se replicó en banderas y maquillaje en las caras para apoyar las protestas populares del país vecino y para denunciar la violencia política sexual de las fuerzas de seguridad del gobierno de Sebastián Piñera. 

La marcha que es música y baile, que es deseo y fiesta es tironeada cada vez más por las empresas multinacionales y por los gobiernos neoliberales que visten con globos de colores y luces de neón orgullosas sus comerciales y sus propagandas. Pero ahí están lxs que se fugan, lxs descosidos por la crisis económica, por las políticas de ajuste y represión, lxs cansadxs, lxs  que llevan las heridas sin cicatrizar bajo los rayos del sol, lxs inconformes, lxs ardientes tomando cada rincón del espacio público, ahí van pervirtiendo monumentos, ahí van saliva a saliva en cada beso, ahí van subvirtiendo la memoria de las calles. 

La marcha que es música y baile, que es deseo y fiesta es tironeada cada vez más por las empresas multinacionales y por los gobiernos neoliberales que visten con globos de colores y luces de neón orgullosas sus comerciales y sus propagandas. Pero ahí están lxs que se fugan, lxs descosidos por la crisis económica, por las políticas de ajuste y represión, lxs cansadxs, lxs que llevan las heridas sin cicatrizar bajo los rayos del sol, lxs inconformes, lxs ardientes tomando cada rincón del espacio público, ahí van pervirtiendo monumentos, ahí van saliva a saliva en cada beso, ahí van subvirtiendo la memoria de las calles.