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En INAMU destacan como buenos ejemplos a la Fiesta Nacional del Chamamé, en Corrientes, y el Festival Cosquín Rock, que este año cumplirán con el mínimo que pide la ley, incluso superándolo.

Hace más de un año, cuando se presentaba el proyecto que se transformó en la ley 27.539 de Cupo Femenino y Acceso de Artistas Mujeres a Eventos Musicales, una de sus impulsoras, la música Paula Maffía, decía en una entrevista periodística: “Nos estamos quedando muy cortas con el 30%, pero creemos que es gentil plantear un porcentaje pequeño y que podamos llegar culturalmente a uno mayor”. La estrategia, en principio, dio sus frutos: la norma se aprobó por amplia mayoría en el Congreso y se publicó en el Boletín Oficial el 20 de diciembre pasado. Y ahora, cuando se desarrollan los festivales de la temporada de verano, se empieza a reflejar lo estipulado en la ley, aunque todavía se esté trabajando en la reglamentación y en citas de enorme trascendencia como el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, no se alcance el porcentaje mínimo de artistas mujeres en grilla.

El tradicional encuentro, que tuvo su primera luna el sábado 25 de enero, cuenta con 70 números musicales en su programación. De ellos, 58 son artistas varones y solo 12 son mujeres (si se cuenta, como la hace la ley, que casos como el dúo de Víctor Heredia y Teresa Parodi son proyectos “femeninos”, en tanto mixtos que contienen un mínimo de 30% de miembros mujeres). El porcentaje que alcanzaría la grilla es 17% de presencia femenina. Aún si se consideraran por separado (como parece sugerir la grilla disponible en la web) a las artistas que componen Sureras y Damas del Río, proyectos colectivos conformados por músicas que también tienen sus carreras solistas, el porcentaje sería solo del 26%.

Esta subrepresentación fue advertida por organizaciones como la Mesa de Músicas Salteñas, que denunció “la presencia prácticamente nula” de artistas mujeres en las grillas de los festivales de verano de la provincia. Una de sus integrantes, Verónica Méndez, rescató la disposición al diálogo de la flamante Secretaria de Cultura provincial, Sabrina Sansone, pero lamentó que no haya una decisión política más enfática en exigir que se alcancen los mínimos que prescribe la ley vigente. “Prácticamente nunca accedemos a las grillas, a nadie le interesa cumplir con la ley”, dijo a LATFEM la acordeonista desde Salta. Y agregó que, según la información acumulada por las organizaciones que integran la mesa, en los festivales de las provincias del NOA, “como mucho se llega al 15 o 19 por ciento”. Si se releva, por ejemplo, la recientemente anunciada grilla de La Serenata Cafayate, que tendrá 33 espectáculos durante tres noches, hay solo 7 artistas femeninas: el 22%.

En INAMU destacan como buenos ejemplos a la Fiesta Nacional del Chamamé, en Corrientes, y el Festival Cosquín Rock, que este año cumplirán con el mínimo que pide la ley, incluso superándolo.

Méndez señaló que las excusas son solo eso, excusas. Aunque la promulgación de la ley es reciente, los términos del proyecto son conocidos desde fines de 2018 y la antelación con que se definen las grillas tampoco parece una justificación considerable. Tampoco la escasez de propuestas: una mirada rápida a las programaciones deja en evidencia que son los artistas varones los que se repiten de festival en festival, no las mujeres. La Mesa incluso se ha dado la labor de crear un Banco de Proyectos Musicales de Mujeres y Disidencias para ayudar a que los programadores amplíen su espectro.

Teresa Parodi en la 30º Fiesta Nacional del Chamamé, uno de los primeros festivales en respetar la nueva normativa.

Mientras tanto, las artistas siguen relegadas de los escenarios de mayor trascendencia y se las priva de mostrar sus obras y acceder al trabajo. El Instituto Nacional de la Música, que es la autoridad de aplicación de la ley, viene trabajando la problemática en su Agenda de Género y actualmente apura los términos de la reglamentación de la ley. “Es un trabajo arduo, esperamos lo antes posible ya estar listos para salir a fiscalizar y poder comunicar todas las posibles vías de denuncia”, señaló a LATFEM la vicepresidenta de la entidad, Paula Rivera.

En INAMU destacan como buenos ejemplos a la Fiesta Nacional del Chamamé, en Corrientes, y el Festival Cosquín Rock, que este año cumplirán con el mínimo que pide la ley, incluso superándolo. “Esto ya va marcando un precedente necesario para el resto”, dijo Rivera.

El Cosquín Rock, que este año realiza su vigésima edición, acusó recibo de la insistencia de muchas rockeras que apuntalaron el proyecto, y se adecuó a la ley. La edición 2020 tendrá un 31% de artistas mujeres, pese a las reservas que su mentor, José Palazzo, había puesto al proyecto de ley en su momento. Además, la diversidad de esta edición puede verse no solo en los números: en los escenarios dedicados al blues y la electrónica, dos géneros habitualmente asociados a lo masculino, habrá numerosas artistas mujeres locales y extranjeras. Es un saludable primer paso.